El punto y final de su relación con Asthon Kutcher ha destapado el verdadero estado de Moore. No solo sus aparentes problemas con el alcohol y las drogas, sino que además Demi está obsesionada con seguir sintiéndose joven y atractiva.
Por eso, algunos entienden que la actriz no asume los años que va cumpliendo. Es por eso que al parecer prefiere juntarse con jovencitos. Recientemente asistió a la fiesta del novio de Miley Cyrus, Liam Hemsworth en un pub de Los Ángeles, junto a su hija Rummer Willis, de 20 años.
Rodeada de jóvenes que no superaban el cuarto de siglo, Demi pasó la noche "bebiendo Red Bull en la zopa VIP". Está fiesta tuvo lugar días antes de que tuviese que ser hospitalizada.
Tanta es su obsesión que según comenta una fuente a la revista 'Us Weekly', Demi Moore intentó conquistar a Zac Efron en una fiesta en Venice Beach.
Consejos de su ex Bruce Willis
Desde su divorcio hace más de una década, los actores Bruce Willis y Demi Moore han mantenido una relación de amistad bastante estrecha, tanto así que la confianza entre ambos es alta, por lo que no es extraño que el protagonista de "Duro de matar" haya ido a su mansión para pedirle que busque ayuda psicológica.
Según informa la revista "People", el actor la ha visitado con frecuencia, pero en los últimos días le ha rogado que se someta a una terapia para salir del cuadro depresivo en el que se encuentra desde su divorcio de Ashton Kutcher.
Sin embargo, ella no estaría dispuesta a obedecer el consejo de su primer esposo y padre de sus tres hijas.
"Él está muy preocupado por ella y quiere que se mejore pronto. Muchos amigos de ella han hecho lo mismo, pero ella no quiere escuchar", dijo una fuente citada por la revista.
El entorno de Moore se encuentra muy preocupado por ella, quien a su vez está muy avergonzada con sus amigos, familiares y sus miles de fanáticos en el mundo, quienes están al tanto de sus actuaciones impropias, que están haciéndole daño a su cuerpo y a su imagen de estrella de todos los tiempos.