Hemos disfrutado siete años de matrimonio llenos de amor, lealtad y felicidad, pero tras mucha reflexión hemos decidido separarnos», afirman la modelo alemana y el cantante inglés en un comunicado.
Un texto en el que aprovechan para explicar la razón de tan dolorosa decisión, evitando así cualquier rumor de infidelidad: «Nos hemos profesado el mayor de los respetos a lo largo de la relación y seguimos queriéndonos mucho, pero nos hemos distanciado», aclaran.
Han sido personas cercanas al matrimonio las que se han extendido sobre los motivos de su distanciamiento. Según 'The Sunday Mirror', la tensión entre la pareja se remonta al pasado agosto, cuando viajaron a Ibiza con sus hijos.
Las que iban a ser unas vacaciones en familia, se convirtieron en realidad para el cantante en unos días de fiesta y desenfreno junto a sus amigos; mientras tanto, su mujer cuidaba de los niños. A esto se suma que, del verano a esta parte, los compromisos profesionales les han colocado en lugares muy dispares del globo.
Algunos medios estadounidenses van más allá y aseguran que la modelo no podía más con la incapacidad de su marido para controlar sus enfados. Aún así, ellos declaran que el «proceso es amistoso».
La pareja inició su relación en 2004, cuando Klum estaba embarazada de Leni, fruto de su relación con Flavio Briatore y a la que Seal adoptó. Un año después contraían matrimonio en una boda playera en México. Desde entonces han tenido tres hijos en común: Henry, Johan y Lou.