Psiquiatría, sociología y antropología ofrecen miradas distintas sobre el llamado movimiento “therian”.
— El fenómeno de jóvenes que afirman identificarse con animales, conocido como movimiento “therian”, ha generado debate entre especialistas en salud mental y ciencias sociales, quienes ofrecen interpretaciones distintas sobre su origen y significado.
El psiquiatra Vicente Vargas considera que, en los casos donde existe una convicción profunda de identidad animal, podría tratarse de un trastorno psiquiátrico con ideas delirantes, especialmente cuando la creencia interfiere con la vida cotidiana. Según explica, el “verdadero therian” no busca exposición en redes sociales, ya que se trata de una vivencia interna vinculada a un posible problema de salud mental de carácter psicótico.
Desde la sociología, Celedonio Jiménez interpreta el fenómeno como una expresión de perturbaciones en la construcción de la identidad personal y social, particularmente entre jóvenes. A su juicio, la dificultad para definir el “yo” en contextos contemporáneos podría estar impulsando este tipo de manifestaciones.
Por su parte, el antropólogo social Bernardo Matías sostiene que se trata de una visualización de la “animalidad humana” en medio de una crisis de identidad propia de la era actual. Vincula este comportamiento con lo que el pensador surcoreano Byung-Chul Han denomina la “sociedad del cansancio”, caracterizada por agotamiento emocional, ansiedad y vacío existencial.
Influencia del entorno digital
Los expertos coinciden en que el fenómeno ha encontrado amplificación en plataformas digitales y redes sociales, donde en muchos casos se presenta como espectáculo o tendencia viral. Según los analistas, la exposición constante y la búsqueda de validación en el entorno digital pueden potenciar conductas identitarias que antes permanecían en el ámbito privado.
Jiménez advierte que, en un contexto marcado por presiones sociales, competencia y expectativas elevadas, pueden surgir expresiones alternativas de identidad que buscan sentido o pertenencia.
Debate desde la salud mental
Desde la perspectiva clínica, Vargas señala que no todos los casos deben catalogarse automáticamente como trastorno, pero subraya la importancia de evaluar cada situación de manera profesional cuando existan señales de desconexión con la realidad o deterioro funcional.
El especialista apunta a factores como vacío existencial, falta de metas claras o crisis personales como posibles detonantes en algunos jóvenes.
Un fenómeno en análisis
El movimiento “therian” continúa siendo objeto de estudio y debate. Mientras algunos lo interpretan como manifestación cultural o simbólica en tiempos de redefinición identitaria, otros lo abordan desde la salud mental cuando existen indicadores clínicos.
Los especialistas coinciden en un punto clave: la necesidad de acompañamiento, orientación familiar y evaluación profesional cuando estas conductas generen aislamiento, sufrimiento psicológico o dificultades en la vida social y académica.
El fenómeno, más allá de la polémica, abre una conversación sobre identidad, salud mental y el impacto del entorno digital en las nuevas generaciones.
