Liderado por la visión estratégica de Roxana Hanganu, este oasis en Las Terrenas redefine la hospitalidad a través de la arquitectura orgánica, la gastronomía honesta y una gestión que fusiona la eficiencia europea con el alma del Caribe.
LAS TERRENAS, SAMANÁ. – En un destino tan vibrante y competitivo como Las Terrenas, el Hotel Playa Colibrí ha logrado consolidarse no solo como un lugar de hospedaje, sino como un destino con identidad propia. Su concepto se define por una integración armoniosa entre la arquitectura tropical de madera, jardines exuberantes y una hospitalidad que prioriza el trato humano sobre los procesos impersonales.
Roxana Hanganu: Liderazgo con «Eficiencia y Alma»

Detrás de esta operación se encuentra Roxana Hanganu, una gerente joven y de origen extranjero que ha asumido el reto de liderar la propiedad con una mirada observadora y una gestión firme. Para Hanganu, el sector hotelero no se sostiene solo con la belleza del lugar, sino con una lectura clara de las necesidades del mercado actual.
«La hospitalidad verdadera nace del equilibrio entre eficiencia y alma: ofrecer orden, calidad y servicio sin perder la calidez y el trato humano que hoy los viajeros valoran tanto», afirma Roxana. Su aprendizaje principal ha sido entender que un hotel es un organismo vivo, donde cada detalle influye en la memoria emocional del huésped.

Una propuesta versátil: Entre la celebración y el descanso absoluto
Lo que hace único a Playa Colibrí bajo la dirección de Hanganu es su dualidad excepcional. El hotel es el escenario ideal para grandes momentos —bodas, cumpleaños y festivales frente al mar— gracias a sus espacios acogedores. Sin embargo, posee la capacidad de transformarse en un santuario de tranquilidad y silencio, donde la ausencia de ruidos urbanos permite una desconexión total.
El perfil del huésped selectivo
El hotel atrae hoy a un viajero de alto nivel adquisitivo que huye de lo artificial. Es un público que valora:
- Arquitectura Orgánica: Espacios que «respiran» y se alejan del cemento.
- Gastronomía Honesta: Productos locales y biológicos preparados al momento, con pescados frescos y sabores del Caribe reinterpretados con sensibilidad europea.
- Sensibilidad Ambiental: La conexión directa con el arrecife (reef) frente al hotel, que aporta un valor excepcional a la experiencia sensorial.
Visión de futuro: Crecer en valor


Los planes de Roxana Hanganu para los próximos años son claros: consolidar al hotel como la referencia de hospitalidad caribeña auténtica en Samaná. «El liderazgo no depende de la edad ni del origen, sino de la seriedad y la capacidad de sostener decisiones con responsabilidad», concluye Hanganu. Su meta es que Playa Colibrí siga creciendo en valor y reputación, ofreciendo un espacio sereno que deje recuerdos memorables en cada visitante.
