Santo Domingo.– Una llaga que no sana, una ronquera persistente o dificultad al tragar pueden parecer molestias menores, pero también podrían ser las primeras señales de los tumores de cabeza y cuello, una enfermedad que, en muchos casos, avanza en silencio y se diagnostica en etapas tardías.
En el marco del mes de concienciación sobre esta condición, la especialista Alcestis Salazar Polanco, de RADONIC, advierte sobre la importancia de reconocer los síntomas tempranos y acudir a evaluación médica oportuna.
“Estos tumores pueden comprometer funciones vitales como hablar, respirar y alimentarse si no se detectan a tiempo”, explica la especialista, al señalar que representan entre el 4% y el 5% de todos los cánceres a nivel mundial.
Una enfermedad en aumento
Los tumores de cabeza y cuello incluyen aquellos que se desarrollan en la cavidad oral —lengua, encías y paladar—, así como en la faringe, laringe, senos paranasales y glándulas salivales. La mayoría corresponde a carcinomas escamosos, originados en el revestimiento mucoso.
Aunque históricamente se asociaban más a hombres adultos, en los últimos años se ha observado un incremento en pacientes jóvenes y en mujeres, especialmente en casos vinculados al Virus del Papiloma Humano. También se relaciona con el Virus de Epstein-Barr en ciertos tipos específicos.
Factores de riesgo y señales de alerta
El tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol continúan siendo los principales factores de riesgo, y su combinación puede multiplicar significativamente la probabilidad de desarrollar la enfermedad. A esto se suman la exposición prolongada al sol, la mala higiene bucal y la irritación crónica de los tejidos.
Entre las señales de alerta más frecuentes se encuentran:
• Heridas en la boca que no cicatrizan
• Dolor o dificultad al tragar
• Ronquera persistente por más de dos semanas
• Aparición de masas en el cuello
• Sangrados sin causa aparente
La doctora Salazar insiste en que cualquier síntoma que persista entre dos y tres semanas debe ser evaluado por un especialista.

Tratamientos y prevención
El abordaje de estos tumores requiere un enfoque multidisciplinario que puede incluir cirugía, quimioterapia, terapias dirigidas y radioterapia. Esta última, según la experta, desempeña un papel clave en muchos casos, permitiendo tratar la enfermedad mientras se preservan órganos y funciones esenciales.
En términos de prevención, los especialistas recomiendan evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol, vacunarse contra el VPH, mantener una adecuada higiene oral, proteger los labios de la exposición solar y realizar chequeos médicos periódicos.
“El cáncer de cabeza y cuello no siempre duele al inicio, pero siempre deja señales. Detectarlo a tiempo no solo salva vidas, también preserva la calidad de vida”, concluye la especialista.
Con iniciativas de concienciación durante el mes de abril, la comunidad médica busca fomentar la detección precoz y reducir el impacto de una enfermedad que, aunque silenciosa, puede ser prevenible y tratable si se identifica a tiempo.
