Delegación de Granada estudia en República Dominicana sistemas de contención, recolección y aprovechamiento del alga para diseñar una estrategia adaptada a sus costas
Lo que durante años ha representado uno de los mayores desafíos ambientales para los destinos costeros del Caribe comienza a ser observado también como una oportunidad para la innovación y la economía circular.
Con ese enfoque, una delegación de Granada llegó a Punta Cana para conocer de primera mano las soluciones que República Dominicana ha desarrollado frente a las arribazones de sargazo y evaluar cuáles de estas experiencias podrían adaptarse a las condiciones de esa isla caribeña.
La visita técnica, realizada del 24 al 28 de agosto de 2026, reunió a representantes del Ministerio de Economía Azul y Asuntos Marinos de Granada, el Gabinete de Sargazo, la Autoridad de Gestión de Residuos Sólidos y el International Trade Center (ITC), en el marco del proyecto BioWaste Caribbean, financiado por el Gobierno alemán e implementado por la GIZ.
El interés de Granada no se limita a retirar el sargazo de sus playas. La misión busca conocer cómo prevenir su llegada a la costa, recolectarlo de manera eficiente y encontrar alternativas para aprovecharlo productivamente una vez fuera del mar.
De amenaza ambiental a materia prima
Durante el recorrido, la delegación conoció experiencias desarrolladas por actores del sector turístico, ambiental y de gestión de residuos en Punta Cana, entre ellos la Fundación Grupo Puntacana, DESMI y Bois d’Arc.
Los intercambios permitieron observar sistemas de barreras marinas, mecanismos de recolección y bombeo y diferentes procedimientos destinados a retirar el sargazo del medio marino procurando llevar a tierra un material más fresco y limpio.
El objetivo es relevante no solo desde la perspectiva ambiental. Una recolección adecuada puede facilitar posteriormente procesos de reciclaje, compostaje y valorización, abriendo la posibilidad de transformar un residuo problemático en un recurso para nuevos productos y aplicaciones.
La delegación visitó instalaciones de reciclaje en Punta Cana y una nueva planta de producción de enmiendas para suelos desarrollada por Bois d’Arc, donde pudo conocer alternativas para procesar tanto el sargazo como otros residuos orgánicos.
15 años probando soluciones
Uno de los principales aprendizajes para los visitantes fue conocer el proceso de experimentación que ha acompañado la respuesta de Punta Cana al sargazo.
Jake Kheel, vicepresidente de la Fundación Grupo Puntacana, explicó que durante los últimos 15 años la institución ha trabajado bajo un enfoque práctico, probando soluciones a pequeña escala antes de desarrollar aquellas que muestran resultados.
“Nos hemos centrado en barreras flotantes para evitar que el sargazo llegue a la costa, hemos probado diferentes sistemas de recolección y, paralelamente, hemos apoyado su valorización”, señaló.
Kheel destacó además la importancia de facilitar el acceso al sargazo recolectado a emprendedores y empresas interesados en experimentar con nuevos productos y aplicaciones, como parte del desarrollo de una industria de valorización.
La experiencia muestra que enfrentar el sargazo no depende de una única tecnología, sino de una combinación de prevención, monitoreo, contención, recolección, disposición y aprovechamiento.
Granada busca evitar errores costosos
Para Granada, conocer experiencias regionales representa una oportunidad para avanzar en el diseño de su propio modelo sin tener que comenzar desde cero.
El país trabaja actualmente en la identificación de oportunidades económicas y de medios de vida para comunidades locales mediante el aprovechamiento productivo del sargazo y tiene como objetivo recolectar hasta 10,000 toneladas durante 2026.
Isaac Bhagwan, secretario permanente del Ministerio de Economía Azul y Asuntos Marinos de Granada, valoró la experiencia adquirida en Punta Cana y destacó la posibilidad de observar directamente cómo se pronostica, contiene, recolecta y aprovecha el sargazo.
Según explicó, los conocimientos obtenidos permitirán al Gobierno evaluar qué enfoques podrían funcionar en Granada y tomar decisiones basadas en evidencia, evitando errores costosos.
El Caribe comparte un mismo desafío
El intercambio entre Granada y República Dominicana se produce dentro de una iniciativa que reconoce que el sargazo y los residuos orgánicos constituyen un desafío que trasciende las fronteras nacionales.
Clemens Findeisen, jefe de equipo de la GIZ para BioWaste Caribbean, señaló que la gestión de estos residuos representa un reto compartido para el Caribe, pero también genera oportunidades para la innovación, la colaboración y el desarrollo sostenible.
El proyecto tiene previsto impulsar un proyecto demostrativo en Granada y facilitar el intercambio de conocimientos entre países de la región.
BioWaste Caribbean se implementa entre 2025 y 2029 en Granada, Santa Lucía, Jamaica, San Vicente y las Granadinas y Dominica, mientras República Dominicana y Barbados participan como socios de aprendizaje entre pares.
Punta Cana como laboratorio regional
La visita coloca a Punta Cana en una posición particular dentro de esta cooperación regional: la experiencia acumulada en uno de los principales destinos turísticos del Caribe está sirviendo como referencia para países que buscan desarrollar respuestas propias frente a las arribazones de sargazo.
El desafío, sin embargo, va más allá de mantener las playas limpias.
La apuesta apunta a construir un sistema en el que el sargazo pueda ser contenido antes de llegar a la costa, recolectado con métodos adecuados y posteriormente convertido en insumo para nuevos procesos productivos.
Ese cambio de perspectiva puede ser determinante para los destinos turísticos del Caribe, donde el sargazo tiene implicaciones ambientales, económicas y sociales.
La experiencia de Punta Cana demuestra así que la búsqueda de soluciones al sargazo también puede convertirse en un espacio de cooperación regional, innovación tecnológica y economía circular, con el potencial de transformar un problema compartido en nuevas oportunidades para las comunidades costeras.
Sobre BioWaste Caribbean
El Proyecto de Aprovechamiento Material y Energético de Residuos Orgánicos y Sargazo (BioWaste Caribbean)cuenta con una inversión de 10 millones de euros, financiada por Alemania a través del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ).
La iniciativa es implementada por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH, en cooperación con la Secretaría de la CARICOM.
Entre 2025 y 2029, el proyecto trabaja en el fortalecimiento de la gestión sostenible de residuos orgánicos, la economía circular y los usos innovadores del sargazo en varios países del Caribe.
Además de los proyectos demostrativos, la iniciativa busca fortalecer la cooperación regional, promover la participación del sector privado e impulsar la investigación aplicada.

