Miami, FL. – La alfombra magenta de Premio Lo Nuestro volvió a convertirse en un escenario de moda, espectáculo y proyección mediática. Entre las figuras que captaron la atención de cámaras y redes sociales destacó la presentadora y actriz dominicana Clarissa Molina, quien apostó por un estilismo de alto impacto que fusionó dramatismo, sofisticación y narrativa visual.
Un diseño de inspiración couture
Molina desfiló con un vestido negro de estructura corsé y falda amplia en capas de tul, una silueta que evocó la estética de la alta costura contemporánea. El diseño incorporó un bustier bordado con pedrería y transparencias estratégicas en la zona del torso, acompañado de guantes largos semitransparentes que reforzaron la línea teatral del conjunto.
El volumen de la falda, construido en múltiples niveles, aportó movimiento y presencia escénica, convirtiendo cada paso en una declaración visual. El estilismo se completó con un peinado recogido en coleta baja pulida y un maquillaje de acabado luminoso con énfasis en la mirada.

Construcción de imagen pública
Más allá del impacto estético, la aparición de Clarissa Molina responde a una lógica estratégica de posicionamiento. La comunicadora, con sólida trayectoria en la televisión hispana en Estados Unidos, ha consolidado una imagen que combina cercanía, glamour y profesionalismo.
Su presencia en Premio Lo Nuestro 2026 no solo reafirma su vínculo con la industria del entretenimiento latino, sino que fortalece su proyección como figura multifacética: conductora, actriz y referente de estilo.
Alfombra roja: plataforma mediática
En la actualidad, la alfombra roja funciona como un espacio narrativo donde cada elección —vestuario, actitud, mensaje— comunica identidad y valores de marca personal. Molina entendió esa dinámica y optó por un diseño que proyecta seguridad, sofisticación y modernidad.
Durante la cobertura, su aparición generó alta interacción en redes sociales, consolidando la conversación digital alrededor de su look y reafirmando el papel de las plataformas como extensión inmediata del evento televisivo.

Una noche de celebración latina
Premio Lo Nuestro 2026 reunió a artistas, productores y personalidades del espectáculo para reconocer lo más destacado de la música latina. En ese contexto, figuras como Clarissa Molina amplían el alcance cultural del evento, integrando moda, televisión y entretenimiento en una misma narrativa mediática.
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La participación de Clarissa Molina en Premio Lo Nuestro 2026 confirma que la alfombra roja ya no es solo un desfile de vestuarios, sino un espacio estratégico de comunicación. Con una propuesta estilística audaz y coherente, la presentadora dominicana reafirma su lugar en el panorama del entretenimiento latino y demuestra que la elegancia también puede ser una declaración de poder.
