En un despliegue de alegría, color y dominicanidad, el ministro de Turismo, David Collado, lanzó oficialmente este viernes una nueva ruta promocional en la Línea A del Metro de Nueva York. La activación, que recorre Manhattan de extremo a extremo, tuvo su punto culminante en Washington Heights, la zona emblemática conocida mundialmente como «La Pequeña Quisqueya».
Bajo el concepto Subway to Paradise: “El tren dominicano”, esta iniciativa busca estrechar los lazos emocionales con la diáspora y posicionar los atractivos de la República Dominicana ante los millones de usuarios que transitan diariamente por el sistema de transporte más importante del mundo.

Un pedazo de Quisqueya en la Gran Manzana
«Hoy estamos nuevamente en Nueva York con esta activación, mostrando la belleza de nuestro país y su diversificada oferta turística», expresó el ministro Collado. El funcionario reafirmó que esta campaña es un tributo al rol estratégico que desempeñan los dominicanos ausentes en el fortalecimiento de la industria turística nacional.
La experiencia inmersiva en la Línea A estará disponible hasta el 1 de febrero, permitiendo que tanto neoyorquinos como visitantes vivan de cerca la identidad dominicana durante su trayecto cotidiano. Esta acción se suma al éxito del tren promocional de la Línea E, que ha impactado a miles de usuarios desde diciembre y continuará operando hasta el 11 de enero.
Merengue y sabor a 191 pies bajo tierra
El lanzamiento no fue un acto protocolar convencional, sino una auténtica celebración cultural. La estación se transformó con los acordes del merengue, gastronomía típica, rifas y regalos. El momento cumbre llegó con la presentación especial de Jandy Ventura «El Legado», quien con su energía contagiosa puso a vibrar a los presentes, rindiendo homenaje a la alegría que caracteriza a los dominicanos.
Impacto de la diáspora neoyorquina
Nueva York no fue elegida al azar: la ciudad concentra casi un tercio de la comunidad dominicana en el exterior. Durante el 2025, más de 500,000 dominicanos residentes en Nueva York viajaron a su tierra natal, consolidándose como uno de los pilares más sólidos de la economía y el turismo del país.
