La cristiandad celebra hoy su fiesta más grande, marcando el fin de la Cuaresma y el inicio de un nuevo tiempo.
El silencio sepulcral del Viernes Santo y la espera expectante del Sábado de Gloria se rompen hoy con un grito de victoria que recorre cada rincón de la República Dominicana. Este Domingo de Resurrección, 5 de abril de 2026, no es solo el cierre de un feriado largo; es, para millones de fieles, el evento que le da sentido a su existencia: la creencia en que la vida ha vencido a la muerte.
Desde las primeras luces del alba, las iglesias de la Ciudad Colonial y de todos los municipios del país se han llenado de flores blancas y cirios encendidos. El luto ha sido sustituido por el blanco y el dorado, colores que simbolizan la pureza y la gloria de un Cristo que, según el relato bíblico, ya no está en la tumba.
El significado teológico: El «Día de los Días»
Para la Iglesia Católica y las denominaciones evangélicas, este es el día más importante del año, incluso por encima de la Navidad. Sin la resurrección, la fe cristiana carecería de fundamento. Es la promesa de renovación lo que hoy se celebra en las homilías, donde se hace un llamado a los dominicanos a «resucitar» también en sus valores: a dejar atrás el egoísmo, la violencia y la indiferencia.
Tradiciones y contraste social
En nuestro país, el Domingo de Pascua o de Resurrección se vive de dos maneras que parecen opuestas pero que coexisten en paz:
- La Solemnidad: Las misas de Pascua son de las más concurridas. En muchas comunidades rurales, aún se realizan procesiones con la imagen de Cristo Resucitado encontrándose con su madre, la Virgen María, en un acto cargado de emoción popular.
- El Retorno: Mientras los templos celebran, miles de dominicanos inician hoy el «Operativo Retorno». Las playas comienzan a vaciarse y las carreteras se llenan de vehículos que regresan a la capital y a los grandes centros urbanos. El Domingo de Resurrección es también el día de la reflexión sobre lo vivido en el asueto y la preparación mental para retomar las labores mañana lunes.
El mensaje de los líderes
En las principales iglesias del país, el mensaje de este 2026 ha sido unánime: la resurrección debe traducirse en un compromiso con la paz social. Se ha pedido por la unidad de la familia dominicana y por un despertar de la conciencia ciudadana frente a los desafíos que enfrenta la nación.
Reflexión de cierre: Un nuevo comienzo
El Domingo de Resurrección nos recuerda que nada es estático. Que después de la tormenta (como la vaguada que nos ha acompañado este fin de semana), siempre sale el sol. Para el dominicano, este día es la recarga de energía necesaria para seguir adelante. Se guardan los bultos, se terminan las últimas habichuelas con dulce y se apagan los equipos de música, pero queda encendida la chispa de la esperanza de que, efectivamente, todo puede ser nuevo otra vez.
¡Feliz Pascua de Resurrección!
