SANTO DOMINGO. — La República Dominicana posee el capital humano necesario para integrarse al mercado global de semiconductores, no solo en el área de empaquetado, sino también en diseño y optimización de procesos. Así lo afirmó el rector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), Arturo Del Villar, al participar en la presentación del informe “Análisis del entorno propicio para las industrias de semiconductores y microelectrónica en República Dominicana”.
Del Villar sostuvo que las universidades dominicanas han asumido un rol estratégico en la formación de profesionales capaces de responder a las exigencias de una industria altamente especializada. En ese contexto, explicó que INTEC ha priorizado la actualización de los programas del Área de Ingenierías mediante nuevas concentraciones, microcredenciales, acreditaciones internacionales e incorporación de asignaturas vinculadas a manufactura avanzada.
“Las universidades son el puente que pueden resolver muchas de las barreras que existen actualmente para la implementación de una industria de semiconductores en el país”, puntualizó.
Alianzas universidad–empresa como modelo de desarrollo
Durante el panel, moderado por el embajador dominicano ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Federico Cuello Camilo, el rector destacó la alianza estratégica de más de una década entre INTEC y la empresa Eaton Corporation.
Según explicó, estudiantes de ingeniería realizan pasantías en la compañía, muchos son contratados posteriormente en posiciones técnicas y ejecutivas, mientras que profesionales de la empresa imparten docencia en la universidad. Esta colaboración incluye el uso compartido de laboratorios y el desarrollo de investigaciones conjuntas, fortaleciendo la transferencia de conocimiento entre academia e industria.
Asimismo, resaltó el programa Learning Factory, desarrollado con el respaldo de Penn State University, en el cual empresas presentan problemáticas reales que son abordadas por equipos de estudiantes bajo la supervisión de un profesor guía. “Hemos tenido muchos casos muy exitosos”, afirmó.
Un entorno con fortalezas estructurales
La presentación del informe estuvo a cargo de Guy Lalanne, jefe interino de la División de Productividad, Innovación y Emprendimiento de la OCDE. El documento analiza oportunidades, desafíos y políticas necesarias para el desarrollo de las industrias de semiconductores y microelectrónica en el país.
Entre las fortalezas identificadas, el informe destaca una base manufacturera avanzada, incentivos competitivos en el régimen de zonas francas, estabilidad política, infraestructura de transporte y proximidad a mercados estratégicos en las Américas.

No obstante, plantea desafíos clave: fortalecer el marco institucional para políticas sectoriales, mejorar el entorno empresarial, robustecer el ecosistema de ciencia, tecnología e innovación, y optimizar la infraestructura eléctrica y de agua, factores determinantes para una industria intensiva en recursos y precisión técnica.
Meta 2028: producción y exportación
En el mismo escenario, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, aseguró que la República Dominicana se proyecta como socio confiable para el nearshoring y participante activo en la reconfiguración del mapa productivo global.
El funcionario afirmó que antes de 2028 el país estará produciendo y exportando semiconductores, lo que representaría un hito en la diversificación de la matriz productiva nacional. En ese sentido, indicó que se trabaja en una alianza estratégica con la OCDE para consolidar una política industrial de largo plazo.
Para el rector Del Villar, el avance hacia esta industria no debe entenderse como un proyecto aislado, sino como parte de una estrategia nacional sustentada en la cooperación entre sector público, sector privado y academia. “Cuando la inversión y las políticas públicas se articulan, el desarrollo trasciende gobiernos y se convierte en una visión de país”, concluyó.
