La ecuación simple de la salud: hábitos, movimiento y control del estrés como clave para prevenir enfermedades

Especialista advierte que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar enfermedades crónicas y gastos médicos elevados, especialmente en la tercera edad.

– La salud no depende únicamente de tratamientos médicos, medicamentos o procedimientos clínicos. Así lo plantea el especialista Pedro Ángel, al destacar que la verdadera base de la prevención se resume en una “ecuación simple”: estilos de vida saludables y movimiento constante del cuerpo.

De acuerdo con su planteamiento, aunque las guías médicas y los avances científicos son fundamentales para el manejo de enfermedades, estos no son suficientes si no se complementan con hábitos diarios adecuados que fortalezcan el organismo y reduzcan los factores de riesgo.

En ese sentido, recomienda una alimentación basada en el consumo de frutas, vegetales y productos del mar, al tiempo que sugiere reducir significativamente grasas, sal, azúcar, harinas y alimentos fritos, como parte de una estrategia integral para proteger la salud a largo plazo.

Asimismo, enfatiza la importancia de mantener una actividad física regular, como caminar al menos 150 minutos a la semana, realizar senderismo, ciclismo u otras prácticas que impliquen el movimiento del cuerpo de forma constante, especialmente en edades avanzadas.

Un tercer elemento que considera esencial dentro de la ecuación de la salud es el control del estrés, al que atribuye un impacto directo en el funcionamiento del organismo. Según explica, el estrés oxidativo puede afectar los órganos y contribuir al desarrollo de múltiples enfermedades si no se maneja adecuadamente.

“Todo lo que aquí expongo es fruto de 25 años dentro de la industria de la salud, escuchando conferencias y revisando evidencia científica”, señala el especialista, al subrayar la importancia de adoptar una visión preventiva más allá del tratamiento de enfermedades ya establecidas.

Pedro Ángel también advierte sobre la tendencia de algunas personas a enfocarse únicamente en la apariencia física, descuidando la salud interna. En su opinión, prácticas como el uso de procedimientos estéticos o el ejercicio sin una alimentación adecuada no garantizan bienestar real si no existe un enfoque integral.

El especialista insiste en que la salud no debe abordarse como un conjunto de soluciones aisladas, sino como un sistema equilibrado donde la alimentación, la actividad física y la gestión emocional trabajan de manera conjunta.

“La ecuación es simple: estilos de vida saludables y mover el cuerpo”, concluye.