La Asociación de Hoteles La Romana Bayahibe (AHRB) monitorea trimestralmente los acuíferos y descarta proyectos de alto impacto hídrico, como campos de golf, para proteger el entorno.
En medio de un año de récords para el turismo dominicano, el destino La Romana-Bayahibe ha decidido blindar su futuro mediante un modelo de desarrollo basado en la evidencia técnica y el ordenamiento territorial. La Asociación de Hoteles La Romana Bayahibe (AHRB) reafirmó que su estrategia no es crecer a cualquier costo, sino garantizar la sostenibilidad de sus recursos naturales, especialmente el agua.
Ana García-Sotoca, directora ejecutiva de la AHRB, explicó que el destino enfrenta desafíos geográficos y ambientales únicos, ya que el 60% de su territorio está integrado al Parque Nacional Cotubanamá. Esta condición impone una planificación rigurosa que prioriza la calidad sobre la cantidad de nuevas plazas hoteleras.
El agua: Un recurso no negociable
Uno de los pilares de esta gestión es el monitoreo preventivo. La asociación realiza estudios trimestrales de la calidad del agua en los pozos que sirven tanto a los complejos turísticos como al municipio. Esta política ha llevado a decisiones valientes, como la prohibición de desarrollar nuevos campos de golf en la zona de Bayahibe-Dominicus, evitando así una presión insostenible sobre los acuíferos locales.
“Lo más importante no es cuánto más podemos crecer, sino cómo crecemos sin bajar calidad ni comprometer nuestros recursos”, sentenció García-Sotoca durante su intervención en Expo Sostenible.
Capacidad de carga en Isla Saona
El ordenamiento también se traslada a la logística operativa. La AHRB trabaja en la medición de la capacidad de carga de Isla Saona, organizando los flujos vehiculares, horarios de salida y manejo de residuos desde el punto de origen en Bayahibe. El objetivo es evitar la saturación que degrada la experiencia del turista y pone en riesgo el ecosistema marino.
Visión de futuro: Valor agregado
De cara al resto del 2026, el destino apuesta por diversificar su oferta fuera de las paredes del hotel. El fortalecimiento de la gastronomía, la cultura local y el deporte gestionado son los ejes para elevar el gasto promedio por visitante, asegurando que el beneficio económico se derrame de manera equitativa en la comunidad sin acelerar el deterioro ambiental.
