Más que un ingrediente, el bacalao de Noruega representa siglos de tradición, sostenibilidad y una calidad nutricional que lo convierte en el favorito de nuestra gastronomía.
SANTO DOMINGO. – En la cocina dominicana, el bacalao es mucho más que un plato; es un lazo con la tradición. Sin embargo, en un mercado cada vez más globalizado, identificar la procedencia del producto se ha vuelto vital para garantizar la calidad. Noruega, con sus aguas frías y cristalinas del Atlántico Norte, se mantiene como el referente mundial que define el estándar de este tesoro marino.
El bacalao noruego destaca por una textura firme, fibras consistentes y un sabor inconfundible, cualidades que no son producto del azar, sino del entorno natural donde crece y de un modelo de pesca que respeta los ciclos biológicos de la especie.

Sostenibilidad y Trazabilidad: Del mar al plato
Noruega ha liderado durante siglos un sistema pesquero basado en la regulación científica. Según Orjan Olsen, director del Consejo de Productos del Mar de Noruega, la calidad del producto es la consecuencia directa de una cadena de valor gestionada con rigor y sin aditivos.
Este enfoque garantiza:
- Seguridad Alimentaria: Control absoluto desde la captura hasta el punto de venta.
- Rendimiento Culinario: Una pieza que responde con excelencia a los procesos de desalinización y cocción.
- Sostenibilidad: Pesca responsable que asegura el recurso para las futuras generaciones.
Un pilar de la salud y la dieta dominicana
Desde el punto de vista nutricional, el bacalao de Noruega es una «superproteína»: baja en grasa, rica en nutrientes esenciales y perfecta para una alimentación equilibrada. En la República Dominicana, este ingrediente ha trascendido décadas, convirtiéndose en el protagonista de ensaladas, guisos y locrios que exigen un producto confiable y de gran sabor.
Reconocer el origen es hoy más que nunca una garantía para el consumidor. Al elegir bacalao proveniente de Noruega, el dominicano no solo adquiere un alimento, sino que opta por un producto auténtico, respaldado por una historia de transparencia y estándares que lo han convertido en sinónimo de excelencia en todo el mundo.
