“Solidaridad Digital”: Miguel Ledhesma propone #UnDíaSinPantallas como acto de reconexión vital

Durante el VI Foro Internacional de Periodistas de Turismo, el autor argentino presentó su libro gratuito Solidaridad Digital, donde invita a vivir 24 horas sin pantallas como un gesto de salud física, emocional y espiritual.


En una época hiperconectada, donde la atención humana se fragmenta entre notificaciones y algoritmos, el periodista y educador argentino Miguel Ledhesma lanza una propuesta disruptiva: apagar las pantallas por un día. La iniciativa nace de su más reciente obra, Solidaridad Digital, presentada en el marco del 6º Foro Internacional de Periodistas y Líderes de Turismo, y disponible de forma gratuita en línea aquí.

Lejos de tratarse de una consigna moralista, la campaña #UnDíaSinPantallas se plantea como un acto voluntario de reconexión con la vida real, que propone sustituir la hiperestimulación digital por actividades tangibles, silencios nutritivos y vínculos presenciales. Según Ledhesma, “apagar no es desconectar, sino reconectar con lo esencial: el cuerpo, el tiempo, el entorno, el alma”.


Una nueva solidaridad en tiempos digitales

En Solidaridad Digital, Ledhesma reflexiona sobre cómo las tecnologías pueden servir a la empatía, la justicia social y la cooperación, pero también sobre cómo su uso compulsivo está erosionando la atención plena, la creatividad y el equilibrio mental.

“El exceso de luz azul, la sobrecarga dopaminérgica que generan las redes sociales y la fatiga digital no solo afectan la productividad —afirma el autor— sino que producen un desgaste energético y espiritual que nos aleja de la voz interna”.

La propuesta de un día sin pantallas es, en palabras de Ledhesma, “una acción amorosa y política a la vez, que reivindica la soberanía sobre nuestro tiempo y nuestras emociones”.


¿Qué significa #UnDíaSinPantallas?

Ledhesma plantea que un solo día de desconexión digital puede tener efectos regeneradores:

  • Fisiológicos: menos fatiga visual y mental.
  • Neurológicos: reequilibrio de la química cerebral.
  • Emocionales: mayor presencia y escucha en los vínculos.
  • Espirituales: un reencuentro con el “vacío fértil” del no hacer.

La experiencia puede vivirse de forma individual o colectiva, en pareja, familia o comunidades. Lo importante es que se conciba como una celebración del tiempo propio, no como un castigo.


Cómo sumarse a #UnDíaSinPantallas

El autor sugiere cuatro pasos para practicar la desconexión saludable:

  1. Elegir un día al mes, a la semana o al año para no utilizar pantallas.
  2. Avisar previamente a contactos necesarios para evitar preocupaciones.
  3. Planificar actividades que conecten con lo tangible: leer en papel, cocinar, caminar, escribir a mano, jugar, meditar.
  4. Reflexionar al día siguiente: ¿cómo me sentí? ¿Qué noté en mi cuerpo, emociones y vínculos?

Y si se desea, compartir la experiencia en redes (¡al día siguiente!) con el hashtag #UnDíaSinPantallas.

Esta información es una colaboración del periodista José Rafael Sosa