Nuevo reporte de BCG revela que las empresas planean duplicar su inversión en inteligencia artificial en 2026 y que los CEO toman el control de las decisiones clave y la capacitación digital
Centroamérica. – La inversión empresarial en inteligencia artificial (IA) crece de manera acelerada y se consolida como una prioridad estratégica para las organizaciones a nivel global. Un nuevo estudio de Boston Consulting Group (BCG) confirma que las empresas planean duplicar su inversión en IA en 2026, destinando cerca del 1.7 % de sus ingresos a esta tecnología, más del doble del incremento previsto para 2025.
El informe BCG AI Radar 2026: As AI Investments Surge, CEOs Take the Lead evidencia que la IA ha dejado de ser un proyecto tecnológico aislado para convertirse en un motor de transformación empresarial, capaz de redefinir la toma de decisiones, la gestión del talento y el diseño de los procesos de negocio.
“La inteligencia artificial ya no es una conversación tecnológica; es un cambio estructural en la forma de competir y liderar en mercados cada vez más dinámicos”, afirmó Marcial González, managing director y socio de BCG.
CEO al frente de la revolución digital
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el rol protagónico de los CEO en la estrategia de IA. El 72 % de los ejecutivos consultados aseguró ser hoy el principal tomador de decisiones en materia de inteligencia artificial, duplicando la cifra del año anterior. Además, la mitad de los CEO considera que su desempeño profesional depende directamente de implementar con éxito la IA.
Los líderes más avanzados dedican más de ocho horas semanales a su propia formación en IA e invierten el doble en capacitación y desarrollo de habilidades digitales dentro de sus organizaciones.
Inversión sostenida, aun sin resultados inmediatos
Pese a los retos, el optimismo empresarial se mantiene alto. El 94 % de las empresas afirmó que continuará invirtiendo en IA incluso si no obtiene retornos inmediatos, mientras que cuatro de cada cinco CEO se muestran hoy más optimistas sobre el retorno de la inversión que hace un año.
Este optimismo está impulsado por el auge de los agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de ejecutar tareas y tomar decisiones de forma autónoma. El 90 % de los CEO cree que estos agentes generarán retornos medibles en 2026, razón por la cual más del 30 % de la inversión total en IA se destinará a estas soluciones.
Tres perfiles de liderazgo frente a la IA
El estudio de BCG identifica tres tipos de líderes ante la adopción de la inteligencia artificial:
- Seguidores (15 %): reconocen el potencial de la IA, pero avanzan con cautela y con inversiones limitadas.
- Pragmatistas (70 %): confían en la IA, pero solo invierten cuando observan valor claro y bajo riesgo.
- Pioneros (15 %): impulsan una transformación profunda, con inversiones decididas, rápida capacitación y una fuerte convicción en el retorno.
Las empresas lideradas por CEO pioneros destinan alrededor del 60 % de su presupuesto de IA a la formación y reconversión del talento, frente al 27 % y 24 % de los pragmatistas y seguidores.
Diferencias regionales y sectoriales
El informe revela que la confianza en el retorno de la IA es mayor en Asia que en Occidente. Cerca de tres cuartas partes de los CEO en India y China confían en resultados positivos, frente al 44 % en Reino Unido, 52 % en Estados Unidos y 61 % en Europa.
Por sectores, todas las industrias prevén aumentar su inversión en 2026. Las instituciones financieras lideran con el 2.0 % de sus ingresos, seguidas por las empresas tecnológicas con un 2.1 %, mientras que las compañías industriales e inmobiliarias destinarán alrededor del 0.8 %.
La IA como eje del futuro empresarial
El reporte concluye que el éxito dependerá de cinco acciones clave: priorizar la IA como eje estratégico, profundizar la alfabetización digital, comprometer inversiones a escala, fortalecer la capacitación interna y exigir retornos medibles.
“El verdadero desafío no es adoptar la IA, sino convertirla en resultados concretos, integrándola en la cultura, los procesos y la estrategia de crecimiento de las organizaciones”, concluyó González.
