Santo Domingo, D.N., febrero de 2026. — La República Dominicana marca un hito en el ámbito de la innovación científica con la concesión de una patente de invención al investigador Dr. Leonardo De León, por el desarrollo de un dentífrico trifásico que integra el ciclo circadiano y rutas metabólicas inéditas en la higiene oral, una propuesta sin precedentes en la medicina preventiva.
La invención, concebida como un sistema biológicamente sincronizado con los ritmos naturales del organismo, introduce un nuevo paradigma en el cuidado bucal. A diferencia de los productos tradicionales, el enjuague actúa en tres fases diferenciadas, alineadas con procesos metabólicos específicos del cuerpo humano, optimizando la protección, regeneración y equilibrio de la microbiota oral.
Evaluación internacional de alto rigor
El proceso de validación de la patente se extendió durante varios años y fue coordinado por el Departamento de Invenciones de la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI), en colaboración con las oficinas de patentes de los 158 países miembros del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), entre ellos Estados Unidos, Japón, China, Alemania e India.
Este sistema es reconocido por su alto nivel de exigencia técnica, científica y legal, lo que convierte la obtención de una patente de invención en uno de los mayores logros dentro del ámbito de la propiedad intelectual.
Especialistas consultados señalan que el nivel de originalidad y aplicabilidad del producto supera ampliamente los criterios de un modelo de utilidad, razón por la cual fue clasificado dentro de la categoría más compleja del sistema de patentes.

Un avance con impacto en la salud global
De acuerdo con expertos en salud preventiva, la innovación del Dr. De León redefine la función del dentífrico, al trascender su uso cosmético para convertirse en una herramienta estratégica de bienestar integral.
“El enfoque circadiano aplicado a la higiene oral representa una ruptura con décadas de estancamiento tecnológico en este sector”, afirmó un consultor internacional en biotecnología. “Estamos ante una propuesta con potencial de impacto global”.
Por su alcance científico y proyección en la salud pública, la invención se enmarca dentro del tipo de descubrimientos que históricamente han sido considerados por organismos internacionales para los más altos reconocimientos académicos, abriendo la posibilidad de una futura nominación al Premio Nobel de Medicina.
Trayectoria académica y científica
El Dr. Leonardo De León cuenta con una sólida formación en instituciones de prestigio internacional, entre ellas la Universidad de Harvard, la Universidad de Navarra y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Además, posee especializaciones en nutrición de precisión, suplementación integrativa, microbiota, nutrigenómica y salud del sueño.
Su labor investigativa ha recibido respaldo de organismos como el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y la Unión Europea. En el ámbito cultural, fue reconocido en 2011 como Personalidad Cultural por el Gobierno dominicano, tras recibir distinciones como autor en Estados Unidos.
Reconocimiento institucional
La entrega formal de la patente se realizó en un acto oficial encabezado por el Dr. Salvador Ramos, director general de la ONAPI, y la Sra. Luisa A. Castillo, directora del Departamento de Invenciones, quienes destacaron el valor estratégico de este logro para el desarrollo científico nacional.
Durante la ceremonia, las autoridades subrayaron que este avance posiciona al país como un referente emergente en investigación aplicada y transferencia tecnológica.
Proyección para la República Dominicana
La obtención de esta patente consolida la presencia dominicana en el escenario global de la innovación y refuerza el papel de la ciencia como motor de desarrollo sostenible.
Para analistas del sector, el caso del Dr. De León evidencia la capacidad del talento nacional para competir en entornos altamente especializados y contribuir a la solución de desafíos sanitarios globales.
“Este logro no solo enaltece a un investigador, sino que proyecta al país como generador de conocimiento de alto impacto”, coincidieron representantes del sector académico.
Con esta invención, la República Dominicana abre un nuevo capítulo en la concepción de la higiene oral, integrándola a una visión científica de salud integral, donde prevención, biología y tecnología convergen en beneficio de la humanidad.
