El mantenimiento predictivo con IA y la gestión eficiente de activos críticos se consolidan como pilares para proteger los RD$215,284 millones presupuestados en gasto de capital por el Gobierno.
SANTO DOMINGO. – Con una proyección de expansión del PIB del 5.0% para este 2026, la República Dominicana se enfrenta al reto de sostener su dinamismo económico mediante la protección de sus activos industriales. Según el Banco Central (BCRD), este crecimiento debe ir acompañado de una infraestructura crítica resiliente, capaz de soportar la demanda de sectores clave como las Zonas Francas y la energía.
En este contexto, la implementación de tecnologías de mantenimiento predictivo basado en IA está permitiendo a las industrias locales optimizar su consumo energético en un 15%, alineándose con las metas de descarbonización y estabilidad operativa del país.
Mantenimiento: De costo variable a inversión estratégica
Para Antonio Pérez, Gerente General de Grupo EULEN en República Dominicana y Panamá, la clave del bienio 2026-2027 radica en el modelo de Facility Services. Este enfoque permite a las empresas dominicanas:
- Eliminar costos ocultos: Centralizar servicios para optimizar recursos.
- Previsibilidad financiera: Transformar gastos variables en costos fijos y controlables.
- Continuidad operativa: Garantizar que el nearshoring y la inversión extranjera encuentren un terreno fértil y estable.
Infraestructura Crítica y Seguridad Nacional
El Gobierno dominicano, a través del Ministerio de Hacienda y el Ministerio de la Presidencia, ha priorizado el reforzamiento de activos existentes con un presupuesto de RD$215,284 millones. Esta estrategia es vital para sectores como el eléctrico, donde se busca consolidar una reserva de 2,000 MW, y el industrial, donde la robótica de limpieza y la gestión digitalizada aseguran la trazabilidad de datos.
Nearshoring y Competitividad
Con las Zonas Francas aportando más de US$7,900 millones a la economía nacional, el Ministerio de Industria, Comercio y MIPYMES (MICM) enfatiza que la digitalización de activos es la única vía para mantener la competitividad regional. Un fallo en la infraestructura no solo representa una pérdida económica, sino un riesgo para la estabilidad laboral y la reputación del país ante la Inversión Extranjera Directa (IED).
En un año donde la estabilidad cambiaria y la confianza inversionista son los motores del desarrollo, la gestión inteligente de activos se posiciona como el seguro de vida de la economía dominicana.
