La Dra. Patricia Fernández, especialista del Instituto Espaillat Cabral, advierte que la retinopatía diabética es la principal causa de ceguera en adultos y suele avanzar sin presentar síntomas iniciales.
SANTO DOMINGO. – En el marco de la salud preventiva de este 2026, los especialistas del Instituto Espaillat Cabral lanzan un llamado de atención a la población diagnosticada con diabetes: la retinopatía diabética puede estar dañando sus ojos en este momento sin que presenten una sola molestia.
Esta condición, que afecta los vasos sanguíneos de la retina, se ha consolidado como una de las complicaciones más frecuentes de la diabetes y la principal causa de pérdida de visión en adultos jóvenes y en edad laboral.

El «enemigo silencioso» de la retina
Según explica la Dra. Patricia Fernández, especialista en Retina y Vítreo, los niveles elevados de azúcar en sangre debilitan los vasos sanguíneos oculares, provocando inflamación y la formación de vasos anormales que comprometen la visión de forma irreversible si no se tratan.
“Cuando el paciente nota visión borrosa o manchas oscuras, la enfermedad puede estar ya en una fase muy avanzada”, advierte la Dra. Fernández.
Reglas de oro para el paciente diabético
Para evitar la pérdida de la vista, la especialista recomienda un protocolo estricto de cuidado:
- Chequeo anual obligatorio: Toda persona con diabetes tipo 1 o 2 debe realizarse un examen oftalmológico con dilatación pupilar al menos una vez al año.
- Control Metabólico: Mantener bajo control la glucosa, la presión arterial y el colesterol es vital para reducir el riesgo de progresión.
- Detección Temprana: En etapas iniciales, el seguimiento médico puede evitar cirugías complejas.
Tecnología de vanguardia al rescate
El Instituto Espaillat Cabral enfatiza que, aunque el daño puede ser grave, hoy existen tratamientos avanzados como inyecciones intraoculares, láser de precisión y cirugía vitreorretiniana que logran preservar la visión incluso en casos complejos.
«La detección temprana puede marcar la diferencia entre conservar o perder la visión», concluye la especialista, instando a las familias dominicanas a no postergar sus citas oftalmológicas.
