En un mundo globalizado donde las distancias geográficas se diluyen ante el tráfico aéreo y marítimo, la vigilancia epidemiológica se ha convertido en el escudo principal de la seguridad nacional.
La República Dominicana se mantiene bajo un estricto monitoreo de enfermedades infecciosas de impacto internacional, tales como el Ébola, el Hantavirus y el Covid-19.
Aunque el Ministerio de Salud Pública y la Organización Mundial de la Salud (OMS) descartan de plano que se esté ante una amenaza de índole pandémica, las sociedades médicas especializadas llaman a no bajar la guardia. La situación es una advertencia constante que obliga a mantener activos todos los protocolos de prevención y aislamiento en puertos, aeropuertos y fronteras.
Covid-19 en las consultas: El peligro de confundirlo con una gripe
De las tres afecciones monitoreadas, el coronavirus es la que presenta una actividad real dentro del territorio nacional. La Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax ha confirmado un repunte en la cantidad de casos que asisten tanto a las consultas privadas como a los hospitales públicos.
La doctora Maribel Jorge, presidenta de la entidad de neumología, advirtió que la mayor preocupación radica en que la ciudadanía está subestimando el virus, confundiendo los síntomas con los de una simple gripe común.
“Es vital tener cuidado con pacientes que padecen enfermedades de base o comorbilidades. Aunque la situación epidemiológica general no es para alarmarse de forma extrema, este repunte exige cautela”, sostuvo la doctora Jorge.
Por su parte, el Ministerio de Salud Pública aclaró que, si bien hay un dinamismo en los contagios, los números actuales se mantienen dentro de los parámetros epidemiológicos normales previstos para las enfermedades respiratorias y pulmonares de la temporada.
El cerco al Hantavirus en Puerto Plata
El Hantavirus —un género de virus que se transmite principalmente a través del contacto con roedores y sus fluidos— encendió las alarmas locales tras la llegada a la costa de Puerto Plata de un crucero internacional que reportaba pasajeros contagiados.
La respuesta de las autoridades sanitarias dominicanas fue rauda. Se aplicó un riguroso cordón de bioseguridad que impidió que el virus descendiera de la embarcación o tuviera contacto con la población local. La Sociedad Dominicana de Infectología aprovechó el contexto para exhortar a la población y a las autoridades a reforzar las medidas de higiene del hogar, recordando que algunas variantes del Hantavirus son capaces de provocar el temido y grave Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPHV).
El Ébola: Monitoreo estricto ante brotes en África
Respecto al virus del Ébola, el Ministerio de Salud Pública fue categórico al declarar que el riesgo de contagio para la República Dominicana sigue siendo sumamente bajo. La enorme distancia geográfica y la ausencia de vínculos de conectividad aérea directa con las zonas afectadas de África Central mitigan la probabilidad de entrada del patógeno.
A pesar de la lejanía, el país mantiene activos los protocolos de contingencia tras las alertas emitidas en los Estados Unidos para viajeros y personal médico a raíz de brotes recientes en el continente africano. El monitoreo en las fronteras y los espacios de aislamiento en centros hospitalarios estratégicos permanecen listos en caso de que se presente una eventualidad.
Recomendaciones clave de las Sociedades Médicas:
- Higiene estricta: Retomar el lavado constante de manos con agua y jabón, y el uso de soluciones alcohólicas.
- Control de vectores: Evitar el contacto con roedores o zonas de almacenamiento que muestren indicios de plagas para prevenir el Hantavirus.
- No automedicarse: Ante síntomas respiratorios, asistir al médico para descartar Covid-19 mediante pruebas rápidas, especialmente si se padece de hipertensión, diabetes o asma.
La República Dominicana demuestra que la contención de enfermedades infecciosas no depende del pánico, sino de la velocidad de la respuesta institucional y de la educación ciudadana.

