Comunidades de Manzanillo se organizan para presentar agenda de resarcimiento ante mecanismo independiente del BID

Organizaciones sociales, ambientales y productivas buscan unificar propuestas y preocupaciones sobre el proyecto energético Manzanillo Bay Energy en un proceso considerado sin precedentes para el municipio Pepillo Salcedo

MANZANILLO, MONTECRISTI. – En un momento considerado crucial para el futuro ambiental, social y productivo de la Bahía de Manzanillo, organizaciones comunitarias del municipio Pepillo Salcedo avanzan en la construcción de una agenda territorial unificada que será presentada ante el Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación (MICI) del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el marco del proceso de consulta relacionado con el proyecto energético Manzanillo Bay Energy.

La iniciativa es impulsada por el Consejo de Organizaciones para el Resarcimiento Socioambiental y Productivo del Municipio Pepillo Salcedo (CORESAP), entidad que anunció la celebración del Taller Territorial de Construcción, Validación y Unidad de la Agenda de Resarcimiento Comunitario, una jornada de trabajo en la que participarán representantes de 17 organizaciones comunitarias, sociales, ambientales y productivas de la zona.

La actividad se desarrollará este jueves en el Club de Golf de Manzanillo y tiene como propósito consolidar una sola agenda comunitaria que recoja las principales preocupaciones, demandas y propuestas surgidas en torno al impacto del proyecto energético que actualmente se desarrolla en la Bahía de Manzanillo.

Según explicó Frank Valenzuela, coordinador del espacio ciudadano, el proceso representa un hecho de gran relevancia para el municipio y para el país, debido a que se trata de una de las primeras experiencias en las que comunidades organizadas participan formalmente ante un mecanismo internacional de rendición de cuentas vinculado a una iniciativa financiada por el sector privado del Grupo BID.

La solicitud presentada ante el MICI fue impulsada por 17 organizaciones locales que han manifestado inquietudes relacionadas con posibles impactos ambientales, sociales, económicos y territoriales asociados al desarrollo del proyecto energético.

Preocupaciones ambientales y comunitarias

Entre los aspectos identificados por las organizaciones figuran posibles efectos sobre ecosistemas considerados estratégicos para la zona, incluyendo áreas protegidas, humedales y el circuito ecológico vinculado al Parque Nacional Manglares de Estero Balsa, reconocido internacionalmente como Sitio Ramsar.

Asimismo, las comunidades han documentado preocupaciones relacionadas con actividades productivas tradicionales como la pesca, la apicultura, el ecoturismo y otros medios de subsistencia que forman parte de la dinámica económica del municipio.

CORESAP informó que también ha recopilado información sobre posibles impactos en aproximadamente 193 familias de diferentes sectores de la comunidad, cuyos planteamientos serán incorporados dentro del proceso de diálogo y consulta promovido por el MICI.

Entre las inquietudes comunitarias destacan además temas relacionados con el abastecimiento de agua potable, los niveles de ruido durante las fases de construcción y operación, así como posibles efectos sobre comunidades cercanas a la zona de desarrollo del proyecto.

Un proyecto energético de gran escala

De acuerdo con la información pública disponible, Manzanillo Bay Energy forma parte de una iniciativa energética respaldada por BID Invest, brazo financiero del Grupo BID para el sector privado.

El proyecto contempla la construcción y operación de dos plantas de generación eléctrica de ciclo combinado con una capacidad conjunta aproximada de 860 megavatios, además de infraestructura complementaria para transmisión eléctrica, recepción y manejo de gas natural.

La iniciativa es desarrollada por el consorcio Manzanillo Gas & Power, integrado por Haina Investment Company (HIC), Shell Gas & Power Development y Energía de las Américas (ENERLA), y cuenta con un financiamiento estimado en 200 millones de dólares.

Debido a su magnitud, el proyecto ha sido clasificado bajo la categoría ambiental y social más alta dentro de los parámetros de evaluación de BID Invest, correspondiente a iniciativas que pueden generar impactos significativos y que requieren procesos rigurosos de seguimiento, mitigación y participación ciudadana.

Preparación para la misión internacional

La realización del taller ocurre días antes de la visita prevista de una misión vinculada al proceso MICI, programada para los días 22, 23 y 24 de junio.

Durante esta etapa, el mecanismo independiente busca facilitar espacios de diálogo entre las comunidades, los promotores del proyecto y demás actores involucrados, con el objetivo de identificar preocupaciones, explorar alternativas de solución y promover procesos de entendimiento bajo principios de imparcialidad y transparencia.

CORESAP enfatizó que el taller no tendrá carácter informativo, sino que funcionará como una jornada de construcción colectiva donde las organizaciones revisarán, validarán y priorizarán las medidas de resarcimiento que consideran necesarias para el desarrollo equilibrado del territorio.

Entre los temas que serán abordados figuran la restauración ambiental, la protección de los medios de vida comunitarios, el fortalecimiento de los servicios básicos, la conectividad territorial, las compensaciones comunitarias, los mecanismos de seguimiento y las garantías de participación ciudadana.

Una sola voz para el territorio

Los organizadores esperan concluir la jornada con una agenda consensuada que refleje las prioridades de las comunidades de Pepillo Salcedo y sirva como documento de referencia durante el proceso de consulta ante el MICI.

La meta, según explicaron, es que las organizaciones lleguen a la fase de diálogo con una representación legítima y una visión compartida sobre las necesidades del territorio.

Para las comunidades involucradas, el proceso constituye una oportunidad para fortalecer los mecanismos de participación ciudadana y asegurar que el desarrollo económico asociado a grandes proyectos de inversión pueda avanzar de manera compatible con la protección ambiental, el bienestar social y las expectativas de desarrollo sostenible de la población local.

En ese sentido, CORESAP reiteró que su interés es contribuir a un diálogo constructivo, transparente y basado en evidencias, que permita encontrar soluciones justas y consensuadas para el futuro de Pepillo Salcedo y la Bahía de Manzanillo.