Investigación presentada en el Museo Nacional de Historia y Geografía aporta nuevos detalles sobre uno de los episodios más trascendentales de la lucha contra la dictadura de Trujillo
Santo Domingo.- Más de seis décadas después de la histórica gesta patriótica de Junio de 1959, investigaciones antropológicas y forenses continúan aportando nuevos elementos para comprender el destino de los hombres que enfrentaron la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en defensa de la libertad y la democracia dominicana.
Los hallazgos fueron presentados durante la conferencia “Exhumación de los restos de los expedicionarios antitrujillistas de Junio de 1959”, celebrada en el Museo Nacional de Historia y Geografía (MNHG), donde la antropóloga e investigadora Clenis Tavárez María compartió los resultados de décadas de estudios realizados sobre los restos recuperados de los combatientes.
La especialista explicó que las investigaciones permitieron recuperar los restos de 73 expedicionarios, de los cuales 67 fueron encontrados en fosas comunes en San Isidro, evidenciando la magnitud de la represión ejercida contra quienes participaron en la expedición libertaria.

Evidencias de tortura y ejecuciones
Uno de los aspectos más impactantes revelados durante la conferencia fue la identificación de señales que apuntan a torturas, fusilamientos y ejecuciones extrajudiciales sufridas por los expedicionarios tras su captura.
Los análisis antropológicos determinaron que los restos pertenecían a hombres jóvenes, con una edad promedio de 33 años. En varios casos se identificaron lesiones compatibles con fusilamientos, mientras que otros esqueletos presentaban indicios de haber sido ejecutados mediante ahorcamiento o tras permanecer atados de manos.
Las investigaciones también permitieron identificar diferencias en el armamento utilizado durante las ejecuciones, aportando nuevos elementos para reconstruir los hechos ocurridos después del fracaso militar de la expedición.
La ciencia al servicio de la memoria histórica
Los trabajos de exhumación fueron realizados en dos etapas fundamentales: la primera en 1987, dirigida por el antropólogo físico Fernando Luna Calderón en San Isidro, y una segunda fase desarrollada en Constanza en el año 2006.
Para los especialistas, estos estudios representan una valiosa contribución al conocimiento histórico del país, ya que permiten documentar con rigor científico acontecimientos que marcaron profundamente la historia política dominicana.
Durante la apertura de la actividad, el director del Museo Nacional de Historia y Geografía, Guerrero Sánchez, destacó la importancia de preservar la memoria colectiva y continuar promoviendo investigaciones que fortalezcan el conocimiento sobre los procesos históricos que definieron la construcción democrática de la nación.

Un legado que sigue vivo
La expedición de Junio de 1959, considerada uno de los movimientos más emblemáticos de resistencia contra la dictadura trujillista, continúa siendo símbolo de sacrificio, patriotismo y lucha por la libertad.
Los hallazgos presentados en esta conferencia no solo aportan datos científicos, sino que también contribuyen a dignificar la memoria de quienes entregaron sus vidas por un ideal democrático, reafirmando la importancia de mantener viva la historia para las nuevas generaciones.
Más que restos arqueológicos, los expedicionarios recuperados representan una parte fundamental de la memoria nacional y del legado de hombres que enfrentaron uno de los regímenes más represivos de América Latina en defensa de un país libre y democrático.

