El Estudio de Creación transforma la pasarela en un escenario de fantasía
La nueva colección de Alta Costura Otoño-Invierno 2026 de Chanel redefine el calzado de lujo, transformando relatos clásicos en sofisticados «zapatos-objeto». Desde tacones con perlas hasta siluetas bicolor, la fantasía conquista la pasarela y las alfombras rojas.
El Grand Palais de París se transformó en una biblioteca viviente donde la costura tradicional y la literatura infantil cruzaron sus caminos. Para su colección de Alta Costura Otoño-Invierno 2026, el Estudio de Creación de Chanel demostró que la verdadera sofisticación reside en la capacidad de hacernos soñar, rescatando los cuentos de hadas clásicos para calzar a la mujer contemporánea mediante el diseño conceptual.
La inspiración detrás de este despliegue onírico surgió directamente de las páginas que habitan el librero personal de Coco Chanel. Elementos de relatos inmortales como Jack y las habichuelas mágicas, Ricitos de oro, El gato con botas y El patito feo entablaron un diálogo directo con el riguroso savoir-faire de los talleres artesanales de la maison. Esta propuesta no solo cumple con las exigencias del lujo, sino que inscribe formalmente a la firma en la codiciada tendencia del calzado surrealista.
Desde el codiciado front row, el impacto de la colección fue inmediato. Atenea Morales, Executive Digital Editor en Vogue México y Latinoamérica, describió la experiencia con entusiasmo: “¡Zapatos salidos de cuentos de hadas! De eso se trata la Alta Costura para Chanel. Su reciente colección puso sobre la pasarela personajes de cuentos, pero nos dejó ver su visión particular sobre cómo viste la mujer contemporánea”. Morales confirmó así que el recurso lúdico funcionó como una forma elevada de reimaginar historias modernas a través de la indumentaria. Incluso el actor Pedro Pascal, deslumbrado por la propuesta, confesó al finalizar el desfile estar «obsesionado con los zapatos».
En un panorama donde el denominado «zapato-objeto» se ha consolidado como el lienzo de exploración creativa preferido de la industria, Chanel marca su propio ritmo con tres siluetas clave. La icónica puntera bicolor se mantiene firme en un modelo blanco con lunares, sustentado de manera disruptiva por tacones esculpidos en forma de habichuelas mágicas.
Por otra parte, la tendencia botánica evoluciona con un diseño tridimensional de flores en contraste blanco y negro, idóneo para vestidos de gala. Finalmente, los zapatos dorados ribeteados con perlas se perfilan desde ya como el fetiche absoluto para las novias de vanguardia y las próximas alfombras rojas del circuito internacional.


