La doctora Anny Frías destaca que la cirugía plástica reconstructiva ayuda a recuperar funciones, mejorar la salud emocional y elevar la calidad de vida de pacientes con enfermedades, quemaduras, traumatismos y malformaciones congénitas.
SANTO DOMINGO. – La cirugía plástica no se limita a mejorar la apariencia física. Además de los procedimientos estéticos, esta especialidad médica desempeña un papel determinante en la recuperación funcional, física y emocional de pacientes que enfrentan enfermedades, traumatismos, quemaduras o malformaciones congénitas, explicó la doctora Anny Frías, especialista en cirugía plástica, reconstructiva y estética.
La profesional aseguró que la cirugía reconstructiva tiene como principal objetivo devolver calidad de vida a quienes han visto comprometidas funciones de su cuerpo o su bienestar emocional debido a diversas condiciones médicas.
“La cirugía reconstructiva tiene que ver con situaciones que alteran la función de una persona o también su parte emocional”, afirmó la especialista.
Frías explicó que una de las situaciones más comunes corresponde a mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, quienes, luego de una mastectomía, pueden acceder a procedimientos de reconstrucción utilizando expansores, implantes mamarios o tejidos del propio cuerpo para recuperar la forma de los senos.
Asimismo, indicó que esta rama de la cirugía también beneficia a pacientes con quemaduras severas, permitiéndoles recuperar la movilidad de las zonas afectadas, así como a niños que nacen con labio y paladar hendido, malformaciones de las orejas u otras alteraciones congénitas que afectan tanto la funcionalidad como su desarrollo emocional.

La cirugía estética también aporta bienestar
En cuanto a la cirugía estética, la doctora Frías explicó que, aunque se trata de procedimientos electivos, estos pueden generar un impacto positivo en la autoestima cuando responden a una evaluación médica responsable y a expectativas realistas por parte del paciente.
Precisó que actualmente las intervenciones más solicitadas son la abdominoplastia, las cirugías mamarias y la liposucción, procedimientos que con frecuencia se combinan para mejorar la armonía corporal.
Sin embargo, aclaró que la liposucción no debe considerarse un método para perder peso.
“La cirugía plástica no hace que una persona rebaje. Lo que hacemos es moldear el cuerpo y mejorar su armonía. El control del peso depende de hábitos saludables y una adecuada alimentación”, puntualizó.
La evaluación médica es determinante
La especialista enfatizó que cada procedimiento requiere una valoración individual antes de ser realizado, ya que no todos los pacientes califican para una cirugía determinada únicamente por deseo personal.
Explicó que la evaluación preoperatoria incluye análisis de laboratorio, radiografía de tórax, electrocardiograma, ecocardiograma y valoraciones por especialistas en cardiología, neumología y anestesiología. En pacientes con enfermedades como diabetes, anemia u otras condiciones crónicas, también resulta indispensable la autorización del médico tratante.
Elegir un cirujano certificado reduce riesgos
Frías exhortó a quienes contemplan someterse a una cirugía plástica a verificar cuidadosamente las credenciales del profesional que realizará el procedimiento.
A su juicio, recibir información adecuada y acudir a especialistas certificados constituye una de las principales herramientas para disminuir riesgos y garantizar intervenciones realizadas bajo criterios científicos, éticos y con altos estándares de seguridad.
“Antes de buscar un cambio estético, piense en su salud. Busque un cirujano plástico certificado, verifique su formación, su experiencia y los resultados de su trabajo. Infórmese antes de poner su cuerpo en manos de un médico y confirme que esté avalado por la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética (SODOCIPRE)”, recomendó.
La doctora también se refirió a procedimientos de armonización facial, como la alectomía nasal, una técnica destinada a reducir el tamaño de las alas de la nariz para mejorar el equilibrio estético del rostro, aclarando que este procedimiento no corrige alteraciones funcionales relacionadas con la respiración.
Con estas precisiones, la especialista reiteró que la cirugía plástica constituye una disciplina médica que combina ciencia, funcionalidad y bienestar, contribuyendo no solo a mejorar la imagen corporal, sino también a recuperar la salud, la autoestima y la calidad de vida de los pacientes.

