La especialista Cristal Manzanillo recomienda proteger la lubricación ocular con hábitos preventivos y acudir al oftalmólogo cuando los síntomas persistan para evitar complicaciones en la salud visual.
SANTO DOMINGO. – Durante la temporada de verano, el aumento de las temperaturas, el uso constante del aire acondicionado y la mayor exposición al sol y al viento favorecen la aparición o el agravamiento del síndrome de ojo seco, una condición que provoca molestias como ardor, enrojecimiento, sensación de arenilla y visión borrosa.
La doctora Cristal Manzanillo, especialista en Córnea, Cirugía de Catarata y Refractiva del Instituto Espaillat Cabral, explicó que estos factores ambientales aceleran la evaporación de la lágrima y reducen la lubricación natural de la superficie ocular, afectando especialmente a las personas con predisposición a esta condición.
“Durante el verano, la exposición constante al aire acondicionado, el calor y el viento puede hacer que los síntomas del ojo seco aparezcan o se intensifiquen, especialmente en personas que ya tienen predisposición”, señaló la especialista.
La oftalmóloga indicó que el uso prolongado de computadoras, teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos también incrementa las molestias, ya que las personas tienden a parpadear con menor frecuencia mientras observan las pantallas. A esto se suma la exposición al cloro de las piscinas y al agua salada del mar, elementos que pueden aumentar la irritación ocular.

Recomendaciones para proteger la salud visual
Para prevenir o disminuir los síntomas del ojo seco durante el verano, la doctora Manzanillo recomienda evitar que el aire acondicionado o los ventiladores apunten directamente al rostro, realizar pausas frecuentes durante el uso de pantallas, utilizar gafas de sol con protección ultravioleta y proteger los ojos al momento de nadar.
Asimismo, recordó que, aunque las lágrimas artificiales pueden aliviar temporalmente las molestias, no todos los casos de ojo seco tienen el mismo origen ni requieren el mismo tratamiento.
“El verano no tiene por qué ser una temporada de molestias oculares constantes. Reconocer los factores que afectan la superficie del ojo y buscar orientación especializada cuando los síntomas persisten puede marcar una diferencia en la salud visual”, afirmó la especialista.
Evaluación médica es clave
El Instituto Espaillat Cabral enfatizó que, cuando los síntomas son frecuentes o persistentes, es fundamental acudir a una evaluación oftalmológica para identificar la causa del problema y establecer el tratamiento más adecuado.
La entidad recordó que el diagnóstico oportuno y la adopción de medidas preventivas permiten proteger la salud visual, mejorar la calidad de vida de los pacientes y evitar complicaciones derivadas del síndrome de ojo seco.

