UE plantea restringir las redes sociales para menores de 13 años

La propuesta europea contempla distintas medidas según la edad, mientras expertos llaman a las familias a establecer reglas para un uso responsable de las pantallas

SANTO DOMINGO.– El debate sobre el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales vuelve a tomar fuerza en Europa ante el planteamiento de establecer restricciones de edad para el uso de estas plataformas, acompañado de mayores medidas de protección digital para los menores.

El proyecto de futura legislación de la Unión Europea, conocido como EU Kids Act, plantea diferentes niveles de protección según la edad: restringir el acceso a redes sociales antes de los 13 años, permitir cuentas personales a partir de los 15 y reforzar las medidas de protección para los menores hasta alcanzar la mayoría de edad.

El planteamiento ha puesto nuevamente sobre la mesa el papel de las familias en la educación digital. Para Julio García Gómez, experto en comunicación social de la Fundación Casaverde, la protección de los menores frente a los riesgos de Internet no depende únicamente de las regulaciones, sino también de los hábitos que se construyen dentro del hogar.

“Educar en digital es tarea de los padres con los hijos”

García Gómez sostiene que los padres deben involucrarse activamente en la formación digital de sus hijos y establecer junto a ellos criterios sobre el uso de teléfonos, ordenadores y otras pantallas.

El especialista advierte sobre los posibles efectos del uso abusivo de estos dispositivos y considera necesario prestar atención al contenido al que acceden los menores, especialmente cuando pueden encontrarse con páginas o materiales que no son apropiados para su edad.

Entre sus recomendaciones figuran navegar junto a los hijos, explicarles los riesgos de los bulos y contenidos engañosos, supervisar el uso de las pantallas y aprovechar las orientaciones de especialistas en ciberseguridad y salud.

Cinco reglas para el uso de pantallas en familia

El experto propone una serie de pautas dirigidas a padres, educadores, tutores y demás adultos del entorno de los menores:

1. Ajustar el tiempo de uso. Medir el empleo de los dispositivos y limitarlo a actividades que aporten utilidad, conocimiento o entretenimiento controlado.

2. Establecer límites diarios. Definir en familia períodos concretos para utilizar teléfonos y otros dispositivos, de acuerdo con las necesidades de cada persona.

3. Priorizar la interacción presencial. Evitar que las pantallas se conviertan en la principal fuente de entretenimiento y favorecer los encuentros familiares, sociales y otras actividades fuera de los dispositivos.

4. Crear zonas libres de móviles. Delimitar espacios del hogar, como cocina, comedor y dormitorios, donde el uso de teléfonos pueda restringirse para favorecer la convivencia y el descanso.

5. Supervisar los contenidos. Controlar las páginas y plataformas que visitan los menores y orientarlos hacia contenidos informativos, culturales y educativos apropiados para su edad.

El ejemplo de los adultos también educa

García Gómez considera que las normas familiares deben estar acompañadas por el ejemplo de los propios adultos. La forma en que padres y demás miembros del hogar utilizan sus teléfonos y dispositivos puede influir en los hábitos digitales de niños y adolescentes.

En ese sentido, plantea que la educación digital debe abordarse como una tarea compartida entre padres e hijos, con reglas claras y espacios de diálogo que permitan identificar los riesgos y aprovechar las posibilidades educativas de Internet.

El especialista advierte que el uso indiscriminado de plataformas y redes sociales puede contribuir, en determinados casos, a problemas de incomunicación familiar, aislamiento y dificultades en el entorno escolar, por lo que considera necesario establecer desde el hogar una relación más equilibrada con las pantallas.