El Sistema 9-1-1 presentó nuevas capacidades con robots, drones e inteligencia artificial para fortalecer la atención desde los primeros minutos.
Santo Domingo, D. N. — Una llamada al 9-1-1 puede convertirse hoy en el punto de partida de una respuesta que combina geolocalización, videovigilancia, drones, robótica e inteligencia artificial. Ese modelo fue presentado por el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 durante LA Agenda Semanal, encabezada por el presidente Luis Abinader.
La demostración permitió visualizar cómo diferentes herramientas tecnológicas pueden integrarse desde el momento en que se recibe una emergencia. El proceso comienza con la localización del evento y la Ruta Rápida, continúa con el despacho coordinado de las agencias de respuesta y puede incorporar información visual de la escena antes de que los equipos lleguen al lugar.
Entre las nuevas capacidades figura el VAPRE-M2, un dron de primera respuesta diseñado para desplazarse hacia el punto de la emergencia y transmitir información en tiempo real mientras las unidades se encuentran en camino.
Esta capacidad permite incorporar una visión anticipada de lo que ocurre en la escena y aportar información para la coordinación de la respuesta. A este sistema se suman las redes de videovigilancia urbana y herramientas de inteligencia artificial desarrolladas sobre infraestructura NVIDIA, destinadas a apoyar el análisis y la toma de decisiones.

La tecnología también alcanza los escenarios considerados de mayor riesgo para los equipos de emergencia. El Sistema 9-1-1 presentó una plataforma robótica desarrollada junto a Boston Dynamics, concebida para apoyar las labores de las agencias de respuesta y disminuir la exposición directa del personal en determinadas situaciones.
Según lo presentado durante la jornada, con la incorporación de esta tecnología a operaciones de emergencia, República Dominicana se convierte en el cuarto país de América en utilizarla para este tipo de aplicaciones, después de Estados Unidos, Canadá y Brasil.
Más que sumar dispositivos de manera independiente, el modelo presentado apuesta por conectar cada componente dentro de un mismo proceso: recibir la emergencia, localizarla, obtener información visual, analizarla y coordinar la respuesta.

De esta manera, el sistema busca que las agencias cuenten con mayor información desde las primeras etapas de una situación de emergencia, mientras los equipos se desplazan hacia el lugar.
La presentación coloca a la tecnología como un componente cada vez más integrado a la gestión de emergencias en el país, con herramientas que buscan ampliar la capacidad de observación y apoyar la coordinación entre los ciudadanos, las instituciones de respuesta y los centros de operación del Sistema 9-1-1.

