Abinader convoca al PMI República Dominicana a impulsar un marco normativo para los proyectos del Estado

El anuncio se produjo durante la apertura de SinergIA 360, el XVI Congreso Internacional de Dirección de Proyectos, donde expertos destacaron el impacto de la inteligencia artificial y la creciente demanda mundial de profesionales especializados.

PUNTA CANA, República Dominicana. — La profesionalización de la gestión pública y la incorporación de estándares que fortalezcan la ejecución de los proyectos estatales ocuparon un lugar central en la apertura de SinergIA 360, el XVI Congreso Internacional de Dirección de Proyectos del Project Management Institute Capítulo República Dominicana (PMIRD), inaugurado por el presidente Luis Abinader en el Hard Rock Hotel Punta Cana.

Durante su intervención, el mandatario invitó formalmente a la organización a colaborar con el Gobierno en la elaboración de un marco normativo para institucionalizar la dirección de proyectos del Estado, mediante principios y estándares comunes que contribuyan a fortalecer la planificación, la ejecución y el seguimiento de las iniciativas públicas.

La propuesta contempla también el fortalecimiento de las Oficinas de Dirección de Proyectos de la Administración Pública, con el objetivo de consolidar una gestión más estructurada y orientada a resultados. Para avanzar en ese propósito, Abinader invitó a la directiva y a los miembros del PMIRD a trabajar junto a la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo.

El jefe de Estado, quien recordó su participación en los esfuerzos iniciales que dieron origen al capítulo dominicano, resumió la dimensión humana de una gestión pública eficiente con una reflexión contundente: “Cuando un proyecto público se retrasa, alguien sigue esperando”.

La dirección de proyectos ante una nueva era tecnológica

Bajo el lema “El futuro no se improvisa”, la presidenta del PMIRD, Wanda de Jesús, abrió el encuentro con un llamado a transformar la manera en que las organizaciones conciben y ejecutan sus proyectos.

La dirigente sostuvo que la disciplina atraviesa una evolución que exige superar la administración de tareas y entregables para concentrarse en el impacto real de las iniciativas. “Estamos pasando de gestionar entregables a liderar resultados. De controlar actividades a conducir transformaciones”, afirmó.

Su planteamiento situó la dirección de proyectos como una capacidad estratégica para las empresas y las instituciones públicas, especialmente en un contexto marcado por la aceleración tecnológica, la transformación organizacional y la necesidad de responder a desafíos cada vez más complejos.

En ese escenario, la inteligencia artificial emerge como una herramienta capaz de ampliar las posibilidades de ejecución y análisis. Sin embargo, De Jesús advirtió que su aprovechamiento requiere criterio, responsabilidad y capacidad humana para orientar las decisiones.

“La inteligencia artificial ampliará lo que somos capaces de hacer. Nuestra humanidad deberá ayudarnos a decidir qué merece la pena construir”, expresó.

La demanda de talento abre nuevas oportunidades para el país

La presidenta del capítulo también puso de relieve las perspectivas del mercado laboral especializado, al citar el informe Global Project Management Talent Gap del Project Management Institute, según el cual la demanda mundial podría alcanzar hasta 29,8 millones de profesionales de proyectos para 2035.

Para América Latina, las estimaciones apuntan a una necesidad de entre 600.000 y 800.000 profesionales en ese horizonte.

De Jesús precisó que estas proyecciones no representan una garantía de empleo, sino una señal de la magnitud del desafío y de las oportunidades que se abren para los países capaces de preparar talento cualificado.

En ese sentido, convocó a universidades, empresas e instituciones públicas a fortalecer la formación de profesionales con las competencias necesarias para liderar proyectos, gestionar el cambio y convertir las estrategias en resultados medibles.

PMIRD pone su experiencia a disposición del Estado

Al referirse a la invitación presidencial, Wanda de Jesús valoró el acercamiento como un reconocimiento al trabajo desarrollado por la organización en favor de la profesionalización de esta disciplina en la República Dominicana.

“El PMIRD pone a disposición del Estado su conocimiento, sus estándares y su comunidad de profesionales”, manifestó, al destacar la disposición del capítulo de contribuir a una gestión pública respaldada por metodologías y buenas prácticas de dirección de proyectos.

La iniciativa anunciada por Abinader abre una vía de colaboración entre el Gobierno y la comunidad profesional para avanzar hacia criterios compartidos en la gestión de las iniciativas estatales, con énfasis en la planificación, la responsabilidad institucional y el cumplimiento de los objetivos.

Durante la ceremonia, el mandatario también felicitó a la Oficina de Dirección de Proyectos del Banco de Reservas por obtener el reconocimiento Americas PMO of the Year 2026, luego de superar a 53 oficinas de 28 países, según los datos presentados en el acto.

SinergIA 360: conocimiento, innovación y transformación

El congreso continúa hasta el sábado 10 de octubre con una agenda de conferencias, paneles y talleres dedicados a la inteligencia artificial, la analítica avanzada, la gobernanza, la sostenibilidad y la gestión del cambio.

El encuentro se desarrolla en el marco del 15.º aniversario del PMI Capítulo República Dominicana, organización sin fines de lucro afiliada al Project Management Institute, entidad profesional de alcance global dedicada al desarrollo de la dirección de proyectos.

Desde 2011, el PMIRD promueve la capacitación, las certificaciones, los estándares profesionales y el intercambio de conocimientos entre especialistas de diversas industrias.

Con la apertura de SinergIA 360, la organización coloca sobre la mesa una discusión que trasciende el ámbito técnico: cómo preparar a las instituciones, las empresas y el talento dominicano para gestionar proyectos con mayor capacidad de ejecución, aprovechar responsablemente las nuevas tecnologías y responder a las exigencias de una economía en transformación.

El desafío, como quedó planteado durante la inauguración, no consiste únicamente en ejecutar más proyectos, sino en desarrollar la capacidad de convertirlos en resultados que generen valor para las instituciones y la sociedad.