El ingeniero Martín Meléndez pide revisar el uso agrícola del territorio, frenar la extracción de arena de los ríos y fortalecer la gestión hídrica.
Santo Domingo. – La siembra de tayotas y aguacates en las cuencas altas, junto con la extracción de arena de los ríos, plantea desafíos para la conservación de las fuentes hídricas de República Dominicana, advirtió el ingeniero Martín Meléndez, profesor e investigador del Área de Ingenierías del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).
“Nosotros no podemos seguir sembrando aguacates y tayotas en las cuencas altas. Nosotros no podemos seguir sacando arena de nuestros ríos. Nuestros ríos están secando”, expresó el especialista durante un panel sobre el impacto económico de la inacción frente al cambio climático.
Meléndez llamó a revisar las prácticas agrícolas y las intervenciones humanas en los territorios donde nacen los ríos, al considerar que las decisiones sobre el uso del suelo deben tomar en cuenta sus efectos en la conservación del agua y la estabilidad de los ecosistemas.
Las cuencas altas desempeñan un papel esencial en la regulación de la escorrentía, la infiltración del agua y la protección de los suelos que alimentan ríos y embalses. Su deterioro puede aumentar la vulnerabilidad de los sistemas hídricos y dificultar la disponibilidad del recurso para el consumo humano y las actividades productivas.
Presas y sedimentación bajo la lupa
Durante su intervención, el investigador alertó sobre los niveles de almacenamiento de varias presas dominicanas. Según indicó, algunas se encuentran por debajo del 50 % de su capacidad, aunque señaló que la presa de Valdesia, en Peravia, alcanza el 60 %.
También expresó preocupación por la sedimentación acumulada en la presa de Tavera, en Santiago, cuya magnitud, según explicó, todavía no había sido cuantificada.
El especialista advirtió que la disminución de las reservas, combinada con la falta de precipitaciones, podría aumentar las dificultades para garantizar el abastecimiento de agua. Por ello, consideró necesario fortalecer la planificación de las cuencas y anticipar los riesgos asociados al cambio climático y a las intervenciones humanas.
Meléndez cuestionó, además, la extracción de arena de los cauces fluviales, debido a sus posibles efectos sobre la configuración de los ríos y el equilibrio de los ecosistemas acuáticos.
Alternativas para una gestión hídrica sostenible
Entre las propuestas planteadas figura explorar alternativas complementarias a la construcción de grandes presas, como pequeños embalses distribuidos en cursos de agua de menor tamaño, siempre en función de las características de cada territorio.
El investigador informó, asimismo, que desde el ámbito de la ingeniería se procura desarrollar una investigación para establecer un índice de aprovechamiento de los recursos hídricos del país. La herramienta busca generar información que permita evaluar el uso del agua disponible y respaldar decisiones de planificación.
A juicio de Meléndez, la protección de las cuencas debe integrarse en las políticas agrícolas, ambientales y de infraestructura, con el propósito de reducir la vulnerabilidad hídrica y preservar las fuentes de agua para las próximas generaciones.

