El estruendo de una explosión rompió la calma de la tarde del pasado domingo 7 de junio de 2026 dentro del perímetro del Aeropuerto Internacional de La Romana.
Un jet privado Gulfstream G200, que acababa de despegar con destino a Texas, se precipitó a tierra e impactó en la pista tras intentar una maniobra de retorno forzoso, provocando el deceso instantáneo de sus dos tripulantes estadounidenses.
La escena del desastre permanece bajo custodia federal mientras técnicos en seguridad aeronáutica recuperan los restos calcinados del fuselaje. El accidente aéreo en La Romana ha activado una investigación de alta prioridad para determinar por qué un avión ejecutivo diseñado para vuelos transcontinentales sufrió un colapso mecánico a los pocos minutos de levantar el vuelo.
Pérdida de potencia a 16 millas náuticas de la terminal
Las alertas en los radares de la torre de control se encendieron cuando el aparato se encontraba a 16 millas náuticas al suroeste de la costa dominicana. El capitán Erick Javier Diago, de 39 años, y el copiloto Rudy Ghazal notificaron por radio una situación de emergencia extrema debido a una aparente falla de motor.
El informe preliminar de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) revela que la tripulación ejecutó un viraje cerrado en un intento por alcanzar la pista de origen. Sin embargo, el bimotor perdió sustentación y estabilidad durante la aproximación final, despistándose a gran velocidad antes de sufrir una fuerte detonación dentro del recinto aeroportuario.
El historial y la ruta del Gulfstream G200
La aeronave involucrada en la tragedia, con matrícula norteamericana N318JF, fue fabricada en el año 2004. Este modelo ejecutivo operaba bajo la gestión comercial de la empresa de vuelos privados Aibonito Aviation, una firma de servicios chárter con base logística en Puerto Rico.
El itinerario técnico del vuelo contemplaba una escala corta en La Romana con el único propósito de reabastecer los tanques de combustible. Tras completar el llenado de los depósitos, los pilotos despegaron de forma regular para iniciar el trayecto internacional programado hacia la ciudad de Austin, Texas.
Las cajas negras definirán el peritaje oficial
Especialistas del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) y peritos forenses dirigen las operaciones de campo bajo los estándares de la aviación civil internacional. El enfoque inmediato de los ingenieros mecánicos se centra en asegurar las evidencias materiales no contaminadas por el fuego posterior al impacto.
Los tres ejes fundamentales de la indagación técnica contemplan las siguientes acciones:
- Análisis de registradores: Recuperar y evaluar las cajas negras, específicamente el grabador de datos de vuelo (FDR) y la cinta de voz en cabina (CVR).
- Auditoría de frecuencias: Examinar los audios y las transmisiones de radio sostenidas entre el puente de mando y los controladores de tráfico aéreo durante la emergencia.
- Historial de mantenimiento: Fiscalizar los registros de reparaciones mecánicas recientes de la aeronave en los talleres de la empresa operadora.
La pérdida de Diago y Ghazal, quienes viajaban sin pasajeros a bordo, introduce nuevas interrogantes sobre la supervisión técnica de los vuelos privados en la región del Caribe. Las respuestas definitivas descansan ahora en los laboratorios de metalurgia, donde el examen de los álabes de la turbina determinará si el siniestro fue causado por una fatiga de material o por un evento externo imprevisto en los sistemas de inyección de carburante.

