ALAIAB destaca el papel de los envases técnicos en la protección de los alimentos, la reducción del desperdicio y la construcción de una economía circular basada en ciencia y responsabilidad ambiental
Centroamérica.– La Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB) fijó su posición ante las negociaciones internacionales para la creación de un tratado global orientado a combatir la contaminación por plásticos, destacando la importancia de impulsar soluciones sostenibles que protejan el medio ambiente sin poner en riesgo la inocuidad de los alimentos.
La organización manifestó su disposición de acompañar activamente este proceso, al considerar que representa una oportunidad para avanzar hacia sistemas de producción más responsables, sustentados en evidencia científica, innovación tecnológica y un enfoque integral que promueva la economía circular y la inclusión social.
ALAIAB explicó que el sector de alimentos y bebidas utiliza envases técnicos como una herramienta fundamental para garantizar la seguridad alimentaria, debido a que permiten controlar factores como la humedad y el oxígeno, prevenir contaminaciones y extender la vida útil de productos esenciales para la población.
La Alianza señaló que estos envases contribuyen significativamente a disminuir el desperdicio de alimentos, al preservar productos de la canasta básica, como carnes, frutas y vegetales. En ese sentido, recordó que, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), América Latina y el Caribe pierden alrededor del 11,6 % de los alimentos disponibles para consumo humano, lo que representa un desafío ambiental, económico y social.

Ante este escenario, ALAIAB enfatizó que cualquier regulación relacionada con los materiales utilizados en contacto con alimentos debe considerar evaluaciones de riesgo y criterios científicos que permitan garantizar que las medidas ambientales no afecten la seguridad de los sistemas alimentarios de la región.
“La transición hacia modelos más sostenibles debe brindar certeza técnica y jurídica, sustentarse en evidencia científica y garantizar la inocuidad alimentaria. Como sector usuario de envases técnicos, nuestro compromiso es aportar conocimiento, evidencia y buenas prácticas que contribuyan a enriquecer esta discusión”, afirmó Juliana Cortez, directora de Asuntos Públicos, Comunicación y Sostenibilidad de ALAIAB.
La organización también valoró que las negociaciones del tratado avancen bajo principios de transparencia e inclusión, permitiendo la participación de todos los sectores involucrados en el ciclo de vida de los envases.
Asimismo, destacó la relevancia económica de la industria de alimentos y bebidas para Centroamérica y América Latina, un sector que genera más de 7 millones de empleos directos y representa más de USD 285.000 millones, a través de unas 435.000 empresas, de las cuales el 96 % corresponde a pequeñas y medianas empresas (PYMES).
ALAIAB resaltó que la industria ya desarrolla iniciativas orientadas a la sostenibilidad, como el ecodiseño de envases, la reducción del uso de resina virgen y la creación de empaques reciclables, reutilizables o con menor impacto ambiental.
“El ecodiseño es una herramienta esencial para avanzar hacia envases más circulares, reducir impactos desde el origen y utilizar los materiales de manera más eficiente, sin perder de vista su función principal: proteger los alimentos y contribuir a disminuir las pérdidas y desperdicios”, agregó Cortez.
La Alianza reiteró que la construcción de un tratado internacional contra la contaminación por plásticos debe encontrar un equilibrio entre la protección ambiental, la innovación y la necesidad de garantizar sistemas alimentarios seguros, eficientes y sostenibles para la población

