ACOFAVE pide reforzar controles de origen para vehículos usados

La asociación propone verificaciones basadas en riesgo para garantizar el acceso a las preferencias del DR-CAFTA.

Santo Domingo. – La Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Vehículos (ACOFAVE) planteó la necesidad de fortalecer los mecanismos de verificación del origen de los vehículos usados que solicitan preferencias arancelarias bajo el DR-CAFTA, con el propósito de asegurar que el beneficio se aplique únicamente a las unidades que cumplan las reglas establecidas en el acuerdo.

La posición surge tras las recientes medidas de la Dirección General de Aduanas (DGA) relacionadas con la comprobación del origen de las mercancías que solicitan trato preferencial. La propia institución ha establecido que, en el caso de vehículos, el número de chasis o VIN no constituye por sí solo una prueba de origen.

Para las partidas arancelarias 87.01 a 87.06, la normativa contempla un requisito de 35 % de contenido de valor regional bajo determinados métodos de cálculo. Por tanto, el vehículo debe demostrar el cumplimiento de la regla correspondiente para ser considerado originario y acceder al tratamiento preferencial.

ACOFAVE sostiene que la comprobación puede resultar más compleja en el caso de vehículos usados, debido a que estos suelen adquirirse mediante subastas o a terceros, lo que puede limitar el acceso del importador a información directamente proporcionada por el fabricante.

Ante esta situación, la asociación propone que la DGA fortalezca la revisión documental mediante constancias de los fabricantes, intercambio de información con las autoridades aduaneras estadounidenses y reportes sobre el historial del título del vehículo en su país de procedencia.

La organización plantea que estos mecanismos se apliquen mediante criterios técnicos y bajo un esquema de gestión de riesgo, de forma que permitan identificar operaciones que requieran una revisión más profunda sin convertirse, según su planteamiento, en obstáculos para el comercio legítimo.

“Proponemos que todos los importadores, de vehículos nuevos y usados, cumplan con el mismo estándar de prueba de origen. Una verificación rigurosa protege la recaudación fiscal, promueve la competencia leal en el sector automotriz y ofrece mayor seguridad al consumidor”, afirmó Yris Nelsi González, directora ejecutiva de ACOFAVE.

La DGA establece entre los requisitos para importar vehículos usados desde Estados Unidos la presentación del título del vehículo, la documentación de embarque y la Declaración Única Aduanera. Cuando se solicita una preferencia arancelaria bajo DR-CAFTA, también contempla la presentación del certificado de origen cuando corresponda.

La asociación reiteró su disposición de colaborar con la DGA y otras autoridades competentes en el desarrollo de mecanismos de verificación que permitan aplicar las reglas de origen del tratado y, al mismo tiempo, mantener condiciones de competencia para los distintos actores del mercado automotor.