Especialistas advierten que moverse diariamente es clave para prevenir enfermedades crónicas y proteger la salud mental.
Santo Domingo. – En el marco del Día Mundial de la Actividad Física, especialistas de la salud reiteraron el llamado a la población a incorporar el movimiento como parte esencial de la vida diaria, destacando su impacto directo en la prevención de enfermedades y el bienestar integral.
La doctora Lilibe Núñez, expresidenta de la Sociedad Dominicana de Fisiatría, enfatizó que la inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de enfermedades no transmisibles como hipertensión, diabetes tipo 2, obesidad y afecciones cardiovasculares.
“Moverse no es opcional, es una necesidad vital. Integrar actividad física en la rutina diaria puede transformar la salud y prevenir múltiples enfermedades”, afirmó la especialista.
Impacto en la salud física y mental
Más allá de lo físico, el sedentarismo también afecta la salud mental, aumentando el riesgo de depresión, ansiedad y deterioro cognitivo. En ese sentido, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud destacan que el ejercicio regular mejora la calidad de vida y aumenta la esperanza de vida.
Las recomendaciones varían según la edad:
- Niños y adolescentes: al menos 60 minutos diarios de actividad moderada a intensa
- Adultos: entre 150 y 300 minutos semanales de ejercicio aeróbico
- Adultos mayores: actividad regular combinada con ejercicios de fuerza, equilibrio y movilidad
El movimiento como clave del envejecimiento saludable
Especialistas resaltan que mantener la masa muscular, especialmente en las piernas, es fundamental para la circulación y la independencia funcional. La pérdida de masa muscular, conocida como sarcopenia, está asociada a mayor riesgo de caídas, discapacidad y dependencia.
Por ello, el ejercicio regular no solo previene enfermedades, sino que también favorece un envejecimiento activo, autónomo y saludable.
Formación y promoción comunitaria
Desde el ámbito académico, la doctora Núñez lidera iniciativas que promueven la actividad física a nivel comunitario, formando a estudiantes como agentes multiplicadores de salud en centros educativos y espacios clínicos.
Estas acciones han contribuido durante más de una década a fomentar estilos de vida activos en la población dominicana, reforzando la importancia del movimiento como pilar fundamental del bienestar.
