Destacan el valor histórico de la primera victoria marítima dominicana
Santo Domingo.– En ocasión del 182 aniversario de la Batalla Naval de Tortuguero, la Comisión Permanente de Efemérides Patrias exhortó a los dominicanos a seguir el ejemplo de unidad, patriotismo y defensa de la soberanía nacional.
El presidente de la entidad, Juan Pablo Uribe, destacó que este hecho histórico marcó un momento decisivo en la consolidación de la independencia, lograda tras la proclamación del 27 de febrero de 1844, al derrotar por primera vez en el mar a las fuerzas haitianas.
“De nuevo Azua, con su puerto de Tortuguero, verifica la primera batalla naval independentista, donde las naves haitianas fueron hundidas por la embestida patriótica”, expresó.

Primera victoria naval de la independencia
La Batalla de Tortuguero es reconocida como la primera batalla naval de la Guerra de Independencia Dominicana, en la que una flotilla de tres goletas dominicanas, lideradas por Juan Bautista Cambiaso, logró derrotar a embarcaciones de la armada haitiana.
Junto a Cambiaso, participaron el capitán Juan Bautista Maggiolo y el teniente Juan Alejandro Acosta, quienes, junto a sus tripulaciones, alcanzaron la superioridad marítima, hundiendo tres barcos enemigos.
Este triunfo consolidó la supremacía naval dominicana durante el conflicto y dio origen a la actual Armada de la República Dominicana.
Un llamado a la unidad nacional
Uribe enfatizó que la historia constituye una fuente de enseñanza para los pueblos, por lo que hizo un llamado a mantener la unidad por encima de intereses políticos, grupales o partidistas.
“En estos tiempos que demandan patriotismo, debemos caminar juntos como aquellos soldados de la independencia, enfrentando los retos del presente y manteniendo la estabilidad del país”, expresó.

Contexto histórico
Previo a la batalla, el almirante francés De Moges alertó sobre la presencia de embarcaciones haitianas en la Bahía de Ocoa, lo que llevó al entonces presidente de la Junta Central Gubernativa, Tomás Bobadilla y Briones, a ordenar la preparación de las fuerzas navales dominicanas.
Con este episodio, la República Dominicana reafirmó su capacidad de defensa tanto en tierra como en el mar, consolidando su camino como nación libre e independiente.
