En una íntima conversación para Top 13, el artista reflexiona sobre su salud, el peso del perfeccionismo y los momentos que han definido sus casi 40 años de trayectoria musical.
SANTO DOMINGO. – Con una paz que él mismo describe como inédita, Héctor Acosta, “El Torito”, abrió su corazón en una edición especial de Top 13 by Isaura Taveras. El artista, que enfrentó importantes retos de salud en 2025, se presentó renovado física y espiritualmente, compartiendo un mensaje donde la fe y el amor propio son los protagonistas de su actual etapa de vida.
El aprendizaje tras la crisis: «El estrés es una enfermedad silenciosa»
El Torito fue enfático al señalar que su proceso de salud estuvo profundamente ligado al estrés y al perfeccionismo extremo que mantuvo durante años [03:40]. «Me gustaba ser perfeccionista y eso te carga mucho», confesó, advirtiendo a su audiencia que el estrés es una enfermedad silenciosa que puede acabar con la vida sin que uno se dé cuenta [12:54].
Aseguró que hoy se siente un «milagro real de Dios» y que ha aprendido una lección vital para este 2026: quererse a uno mismo debe ser la prioridad número uno [12:35].
Red de apoyo: Amigos, familia y una exesposa ejemplar
Héctor Acosta rompió esquemas al resaltar el papel de su exesposa como un soporte vital durante su recuperación. «Asumió mi proceso como parte de ella, y eso es difícil de encontrar en estos tiempos», destacó con gratitud [04:56]. Asimismo, reafirmó su creencia en la amistad verdadera, asegurando que sus amigos fueron la «candela» que lo sostuvo en los momentos de mayor debilidad [04:15].
Tres noches para la historia
Al repasar su legado, el artista eligió tres momentos que atesora como los pilares de su carrera:
- La Noche del Torito (2008): Producida por René Brea en el Kartódromo, marcando un hito en los espectáculos locales [06:20].
- El Madison Square Garden (2007): Invitado por Romeo Santos para cantar «El Anillo». Confesó que llegó afónico al estadio y que «Dios cantó por él» esa noche [07:34].
- Carnegie Hall: Su debut como solista con su orquesta, reventando uno de los teatros más exigentes del mundo [07:50].
El futuro del Merengue y la Juventud
Sobre el relevo generacional, El Torito se mostró optimista pero firme. Aseguró que el merengue es «indestructible» y que el futuro está en darle oportunidades a los jóvenes para que se expresen [11:51]. Sin embargo, hizo un llamado a rescatar los valores y la educación desde el hogar, manifestando su rechazo a la vulgaridad en los medios [09:31].
«Queremos que nuestro país no coja por otro rumbo que no sea el que Dios quiere: el sano y el bueno», concluyó el artista, dejando claro que hay «Torito para rato» [13:01].
