Llaman a romper el silencio sobre el VPH y abordar su prevención sin miedo ni tabúes

La ginecóloga Liriam Lebrón advierte que el Virus del Papiloma Humano es la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo y subraya la importancia del Papanicolaou, la vacunación y los chequeos oportunos para prevenir complicaciones, incluido el cáncer de cuello uterino.

SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA. – El Virus del Papiloma Humano (VPH) sigue siendo uno de los temas de salud femenina más rodeados de desinformación, miedo y vergüenza, a pesar de tratarse de la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo. Frente a esa realidad, la ginecóloga de Hospiten Santo Domingo, Liriam Lebrón, llamó a abordar este tema con mayor apertura, orientación médica y sin tabúes, al advertir que la prevención y el seguimiento oportuno pueden marcar la diferencia entre un diagnóstico controlable y una complicación grave.

La especialista explicó que el VPH es un virus extremadamente común y que la mayoría de las personas sexualmente activas entrarán en contacto con él en algún momento de sus vidas, sin que eso implique necesariamente una conducta de riesgo o un problema de salud inmediato.

Es un tema de salud que merece información clara y acompañamiento médico, donde la prevención y el seguimiento oportuno salvan vidas. Como ginecóloga, mi compromiso siempre será orientar, acompañar y cuidar la salud de cada paciente con respeto y confianza”, expresó Lebrón.

La doctora insistió en que contraer el virus no significa haber hecho algo “mal”, ya que en muchos casos el propio sistema inmunológico logra eliminarlo de forma natural sin causar daños. Sin embargo, advirtió que algunos tipos de VPH, especialmente los genotipos 16 y 18, están vinculados a más del 70 % de los casos de lesiones que pueden evolucionar hacia cáncer de cuello uterino si no se detectan y controlan a tiempo.

Ante ese panorama, resaltó que hoy existen herramientas eficaces para la detección temprana, entre ellas el Papanicolaou, un estudio sencillo, rápido y generalmente indoloro que permite identificar cambios en las células del cuello uterino antes de que se conviertan en una condición más seria.

Muchas mujeres sienten miedo cuando escuchan que tienen VPH o cuando les solicitan un Papanicolaou. Pero la realidad es que el control ginecológico periódico es una herramienta de prevención, no una señal de alarma”, puntualizó la especialista.

Lebrón aclaró que un resultado alterado en el Papanicolaou no significa automáticamente la presencia de cáncer. Lo más frecuente, explicó, es que se trate de cambios leves que requieren seguimiento, repetición del estudio o evaluaciones complementarias como una colposcopía, procedimiento que permite examinar con mayor detalle el cuello uterino.

La ginecóloga subrayó que el seguimiento médico es una de las claves en el manejo del VPH, ya que permite vigilar cualquier cambio y actuar a tiempo en caso de ser necesario. En ese sentido, recordó que la gran mayoría de las lesiones asociadas al virus pueden manejarse de forma segura cuando se detectan tempranamente.

Otro de los pilares de prevención señalados por la especialista es la vacunación contra el VPH, herramienta que protege frente a los tipos del virus que con mayor frecuencia provocan cáncer de cuello uterino y verrugas genitales. De acuerdo con Lebrón, la vacuna puede administrarse en niñas, niños, adolescentes y también en mujeres jóvenes y adultas, idealmente antes del inicio de la vida sexual, siguiendo siempre la recomendación médica correspondiente.

Indicó que el esquema de inmunización contempla dos dosis entre los 9 y 14 años y tres dosis a partir de los 15 años, de acuerdo con la evaluación clínica de cada caso.

Como parte de las recomendaciones para reducir riesgos y fortalecer la salud ginecológica, la especialista exhortó a las mujeres a realizarse el Papanicolaou de forma periódica, no abandonar los controles aunque no presenten síntomas, utilizar métodos de protección en sus relaciones sexuales y mantener un estilo de vida saludable que contribuya al buen funcionamiento del sistema inmunológico.

Más allá del diagnóstico, la doctora Lebrón insistió en la necesidad de cambiar la conversación alrededor del VPH y tratarlo como lo que realmente es: un tema de salud pública que requiere información, prevención y seguimiento, no culpa ni silencio.

Con una detección temprana, vacunación y controles ginecológicos regulares, el VPH puede dejar de ser un tema rodeado de temor para convertirse en una condición prevenible y manejable dentro de la salud integral de la mujer.