El homenaje reunió a familiares, sobrevivientes y estrellas dominicanas en un gesto de solidaridad que trascendió el terreno de juego.
Santo Domingo, RD. — Ocho meses después del trágico derrumbe del club nocturno Jet Set, las Major League Baseball (MLB) rindieron un sentido homenaje a las 236 personas fallecidas durante los partidos de exhibición entre la selección de República Dominicana y los Detroit Tigers, celebrados en el Estadio Quisqueya Juan Marichal.
La iniciativa fue anunciada el 8 de diciembre de 2025 por el comisionado de la liga, Rob Manfred, quien dispuso que ambos encuentros estuvieran dedicados a las víctimas de la tragedia que marcó al país.
Antes del inicio del primer partido, se proyectó un video conmemorativo en la pantalla gigante del estadio, recordando a las víctimas y enviando un mensaje de solidaridad a familiares, amigos y sobrevivientes. El momento dio paso a un acto solemne en el terreno de juego.
Familiares de Octavio Dotel, Tony Blanco, Rubby Pérez y Nelcy Cruz participaron en el lanzamiento de honor, acompañados por Esteban Germán, sobreviviente del desastre. Recibieron los lanzamientos figuras de la selección dominicana como Juan Soto, Fernando Tatis Jr., Vladimir Guerrero Jr., Geraldo Perdomo y Manny Machado.
El acto culminó con un abrazo colectivo entre jugadores y afectados, una imagen que reflejó unidad y empatía, convirtiendo el homenaje en uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Como parte del tributo, Manfred entregó un cheque por US$125,000 a la Cruz Roja Dominicana, fondos que serán destinados a las familias impactadas por la tragedia.
“Estamos muy emocionados de estar aquí. Es muy importante mantener la conexión con la República Dominicana que ha dado tantos jugadores en los últimos años”, expresó el comisionado antes del encuentro.
El segundo partido de exhibición está programado para iniciar a las 3:05 de la tarde, y se espera que Juan Marichal, primer dominicano exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown, realice el lanzamiento de honor.
Más allá del resultado deportivo, la jornada reafirmó el vínculo histórico entre las Grandes Ligas y la República Dominicana, demostrando que el béisbol también puede ser un espacio de memoria, solidaridad y acompañamiento en momentos de dolor nacional.
