PISA 2025: RD mejora, pero persisten brechas en los aprendizajes

Julio Leonardo Valeirón plantea que los resultados deben leerse junto a los efectos de la pandemia, las desigualdades socioeconómicas y la preparación docente

SANTO DOMINGO.– Los resultados de PISA 2025 muestran señales de avance para República Dominicana en ciencias, matemáticas y lectura, pero también evidencian desafíos pendientes en los aprendizajes fundamentales y las brechas asociadas a las condiciones socioeconómicas de los estudiantes.

Para Julio Leonardo Valeirón, doctor en Educación y docente del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), los datos deben servir no solo para observar la posición del país, sino para identificar qué ha mejorado, dónde permanecen los rezagos y qué políticas pueden contribuir a elevar efectivamente los aprendizajes.

El especialista plantea que la lectura de los resultados debe considerar además el impacto de la pandemia de COVID-19. De acuerdo con análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las interrupciones escolares tuvieron efectos importantes, aunque no explican por sí solas las tendencias registradas en los sistemas educativos.

“Lo que hizo la pandemia fue acelerar y ampliar tendencias negativas que ya estaban presentes, al mismo tiempo que puso de manifiesto las diferencias entre los sistemas educativos respecto a la duración de los cierres, la capacidad de mantener el aprendizaje remoto y el papel de las familias y los docentes”, sostuvo.

República Dominicana muestra avances

Los resultados citados por Valeirón reflejan una evolución positiva del desempeño promedio dominicano entre las mediciones de 2018 y 2025.

En ciencias, el país pasó de 336 a 361 puntos, mientras que en matemáticas avanzó de 334 a 339 y en lectura de 342 a 346 puntos.

Uno de los cambios destacados se registra en ciencias: la proporción de estudiantes dominicanos que alcanzó al menos el nivel básico de competencia aumentó de aproximadamente 15 % a 26 %.

A nivel de la OCDE, sin embargo, los resultados de 2025 reflejan una tendencia general de retroceso. Entre 2015 y 2025, el promedio de los países miembros cayó 28 puntos en lectura, mientras matemáticas y lectura registraron en 2025 sus niveles promedio más bajos de la serie histórica, de acuerdo con el informe citado.

Más tiempo para recuperar aprendizajes

Para Valeirón, los resultados refuerzan la necesidad de desarrollar políticas dirigidas a recuperar y consolidar competencias esenciales.

Entre las medidas plantea ampliar el tiempo efectivo de aprendizaje, mediante tutorías, clases de refuerzo y otras estrategias dirigidas especialmente a estudiantes con mayores rezagos.

También considera necesario adaptar la enseñanza al nivel real de cada alumno.

“No se puede suponer que todos los estudiantes están en el mismo nivel. Hay que desarrollar estrategias diferenciadas que permitan atender las necesidades concretas de cada uno”, afirmó.

El especialista coloca en primer plano las habilidades de lectura, escritura y matemáticas, así como la definición de los aprendizajes indispensables que cada estudiante debe dominar durante su trayectoria escolar.

La brecha socioeconómica continúa presente

Otro de los elementos que requieren atención es la relación entre el contexto socioeconómico y el desempeño académico.

Los datos de PISA 2025 indican que los estudiantes dominicanos pertenecientes al 25 % socioeconómicamente más favorecido superaron por 69 puntos en ciencias a quienes se encontraban en el 25 % menos favorecido.

Aunque la diferencia es inferior a los 85 puntos registrados en promedio entre ambos grupos en los países de la OCDE, los datos evidencian que las condiciones sociales continúan relacionadas con las oportunidades de aprendizaje.

En República Dominicana, el nivel socioeconómico explicó alrededor del 10 % de la variación en el desempeño en ciencias, frente al 12 % registrado en promedio por la OCDE.

Para Valeirón, esto plantea la necesidad de mirar más allá del promedio nacional y analizar las condiciones que permiten a determinados estudiantes superar las desventajas vinculadas con su entorno.

El desafío también llega a las universidades

Las diferencias acumuladas durante la educación preuniversitaria tienen efectos posteriores. Las universidades reciben estudiantes con niveles diversos de preparación y, en algunos casos, deben implementar programas de nivelación para fortalecer competencias fundamentales.

En este escenario, Valeirón considera que la formación docente debe permanecer como una prioridad. A su juicio, las instituciones de educación superior responsables de preparar maestros, junto con el MESCyT, MINERD e INAFOCAM, tienen un papel relevante en el fortalecimiento de las capacidades de quienes estarán frente a las aulas.

“La importancia de un maestro de calidad en el aula sigue siendo evidente frente a los numerosos factores que pueden incidir en los logros de aprendizaje”, sostuvo.

Valeirón, quien fue director ejecutivo del Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (IDEICE) entre 2010 y 2021, plantea así que PISA 2025 debe asumirse como una herramienta para identificar avances, pero también para orientar decisiones que permitan cerrar brechas y fortalecer los aprendizajes que sirven de base para el resto de la trayectoria educativa.