Preserva tu piel con protectores solares naturales

Tomar el sol de forma moderada es beneficioso, porque la piel utiliza los rayos de este astro rey para la formación de vitamina D, esencial para nuestros huesos; pero nuestra epidermis puede resultar perjudicada cuando lo hacemos de forma excesiva o en horas inadecuadas (12 del mediodía a la 1 de la tarde), sin la debida protección.

Los efectos negativos de exponernos al sol de manera descontrolada se van acumulando y ´no solo son responsables de manchas en el cutis y envejecimiento prematuro, sino que pueden ocasionar hasta cáncer. Ahí radica la necesidad de utilizar protectores solares adecuados y reponer su aplicación periódicamente.

Tipos de protectores solares

En el mercado puedes encontrar una variedad de protectores solares: en crema, en spray, en polvo y hasta en cápsulas. También se diferencian por su grado de protección (FSP), que puede ser desde 2 a 6 hasta más de 50. Basa tu elección de acuerdo a tus necesidades y tipo de piel.

Puedes elaborar un protector solar en tu casa

CON ALOE VERA (SÁBILA)

¿Qué necesitas?

1/4 de aceite vegetal de coco, oliva o almendras.
1 cucharada pequeña de cera de abeja.
3 cucharadas de gel de aloe vera natural.
2 cápsulas de aceite de germen de trigo, con vitamina E.
10 gotas de extracto de semilla de pomelo
1 cucharadita de otro aceite esencial no cítrico, si lo deseas.
5 cucharaditas de óxido de zinc, cada cucharada aporta un FPS de 10.
Agua destilada para diluir un poco el aloe vera.

¿Cómo lo preparo?

Funde la cera de abejas y el aceite vegetal al baño maría; luego retira la mezcla del fuego y agrega el aceite de germen de trigo, el aceite esencial opcional, y el óxido de zinc.

Después, en otro recipiente alienta un poco de agua destilada con el aloe vera hasta que la mezcla esté templada. Procede a mezclar el contenido de ambas vasijas y lo dejas reposar hasta que se consolide.

CON ACEITE DE OLIVA

¿Qué necesitas?

Media taza de aceite de oliva.
¼ taza de aceite vegetal de coco.
¼ taza de cera de abeja
Unas gotas (como una cucharada) de aceite esencial a elegir.
Dos cucharadas pequeñas de óxido de zinc.

¿Cómo lo preparo?

Coloca en baño de baño maría la cera de abeja, junto con el aceite de oliva y el aceite esencial elegido. Procede a remover para mezclar estos ingredientes.
Agrega el óxido de zinc (evitando inhalarlo) y unifica la mezcla, la cual debes retirar cuando logre un aspecto viscoso.

Déjala reposar unos minutos antes de envasarla.

4Ponla a reposar durante toda la noche o durante todo el día y ya estará lista para usarse.

FUENTE: Las Recetas de la Abuela

Deja una respuesta