El país figura entre las pocas naciones que continúan fortaleciendo sus instituciones en un contexto mundial de retroceso democrático
Santo Domingo. – La República Dominicana se consolida como uno de los principales ejemplos de avance democrático a nivel global bajo la gestión del presidente Luis Abinader, según revela el más reciente informe del V-Dem Institute correspondiente a 2026.
El estudio, titulado Democracy Report 2026, destaca al país entre el reducido grupo de naciones que han logrado fortalecer sus instituciones en medio de un escenario internacional marcado por el retroceso de la democracia.
De acuerdo con el informe, la democracia global ha descendido a niveles similares a los de 1978, con más países bajo regímenes autocráticos que democráticos y cerca del 74 % de la población mundial viviendo en sistemas no democráticos. En este contexto, la República Dominicana sobresale como una excepción, al continuar avanzando en la calidad de su sistema político.
El análisis identifica apenas ocho procesos activos de democratización en el mundo, todos en países que ya contaban con sistemas democráticos. Dentro de este grupo, la República Dominicana figura entre los tres casos de profundización democrática, junto a Sri Lanka y las Islas Salomón, lo que refleja un fortalecimiento sostenido de sus instituciones.
Asimismo, el informe señala que, de esos ocho procesos, cinco países lograron completar su transición desde regímenes autocráticos hacia democracias para 2025, mientras que tres —incluida la República Dominicana— continúan perfeccionando sus estructuras democráticas.
En el contexto regional, donde se observan señales mixtas en materia de gobernanza, el país se posiciona como uno de los casos más sólidos de estabilidad institucional y progreso democrático.
El documento también advierte que la democratización global lleva más de 15 años en estancamiento, con apenas 18 países en proceso de avance frente a 44 en retroceso, lo que resalta aún más la relevancia del desempeño dominicano en este ámbito.
En medio de este panorama, la República Dominicana se proyecta como un modelo de fortalecimiento institucional y compromiso con el Estado de derecho, consolidando su posición como referente regional y global en materia democrática.
