La ciudad de las ballenas se vistió de gala en una noche donde turismo, arte y naturaleza fueron protagonistas
SAMANÁ. – Bajo uno de los atardeceres más imponentes del Caribe, en la Marina de Puerto Bahía y frente al santuario natural que cada año recibe a las ballenas jorobadas del Atlántico Norte, la península no necesitaba presentación. El cielo hizo su trabajo.
En ese escenario privilegiado, el Clúster Turístico de Samaná y la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Samaná (AHETSA) celebraron con rotundo éxito la primera edición del concierto “Al Ritmo de la Bahía”, una propuesta que fusiona destino, cultura y naturaleza en una narrativa coherente y visionaria.

Más que un concierto, fue una afirmación de identidad. Samaná no es solo naturaleza exuberante; es marca país. No solo recibe visitantes, crea experiencias memorables.
Desde temprano, representantes de organizaciones turísticas, propietarios de proyectos, líderes empresariales y turistas que visitan la provincia durante la temporada alta se dieron cita en una velada que reafirma la apuesta conjunta por proyectar la península como un destino integral, competitivo y sostenible.
La apertura marcó el tono institucional con la proyección de un audiovisual en el que distintas voces del liderazgo turístico coincidieron en un mismo mensaje: Samaná es pieza clave del posicionamiento de la República Dominicana como multidestino.

Encarna Piñero, Global CEO de Grupo Piñero, subrayó que la fuerza turística de Samaná encaja plenamente con una visión de turismo responsable y sostenible. Para el grupo hotelero —con presencia a través de Bahía Príncipe Hotels & Resorts y Cayo Levantado Resort— la península es un territorio donde se construyen relaciones a largo plazo y se desarrollan iniciativas sociales y medioambientales mediante la fundación Eco Bahía. “Samaná es un paraíso que hay que cuidar”, afirmó.
Por su parte, Javier Lara Reinhold, presidente del Clúster Turístico de Samaná, destacó que muchas de las imágenes que proyectan internacionalmente a la República Dominicana —como Parque Nacional Los Haitises, El Salto del Limón, Playa Rincón, Las Galeras, Las Terrenas y Playa Bonita— pertenecen a este destino. “Samaná tiene una colección de escenarios naturales inigualables”, expresó.

Desde Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (ASONAHORES), su presidente Juan Bancalari valoró la iniciativa como un homenaje acertado a la llegada de las ballenas jorobadas, fenómeno que cada año atrae entre 60 y 70 mil visitantes bajo criterios de sostenibilidad y respeto ambiental.
En la misma línea, Rafael Blanco Canto, vicepresidente de Viva Resorts by Wyndham, resaltó que el avistamiento anual convierte a Samaná en un destino singular dentro del Caribe, complementado por atractivos como la bahía, Los Haitises y playas emblemáticas.

El presidente de AHETSA, Abelardo Melgen, recordó que miles de turistas llegan cada año exclusivamente para el avistamiento de ballenas y terminan descubriendo la riqueza integral del destino. “Samaná está bendecida”, afirmó.
Luego, la música tomó protagonismo. Maridalia Hernández, Adalgisa Pantaleón, Roger Zayas y Frank Ceara, bajo la dirección del maestro Pengbian Sang, ofrecieron un espectáculo de alto nivel artístico. El horizonte dorado pareció dialogar con cada interpretación, creando una atmósfera donde paisaje y música se fundieron en una misma experiencia.
El arte visual también tuvo su espacio con la participación del artista plástico Patricio Corcino, cuya intervención aportó una dimensión estética que enriqueció la narrativa del evento.
La experiencia se completó con propuestas gastronómicas que celebraron el sabor local, consolidando una noche donde turismo, cultura y naturaleza confluyeron en perfecta armonía.

Respaldado por el Ministerio de Turismo de la República Dominicana, Banco de Reservas de la República Dominicana, así como aliados estratégicos del sector privado, el evento consolida un nuevo capítulo en la proyección del destino.
Con esta primera edición, el Clúster Turístico de Samaná y AHETSA no solo dieron la bienvenida a las ballenas jorobadas; inauguraron una tradición que posiciona a la bahía como escenario natural de experiencias de alto valor y proyecta a Samaná como uno de los destinos más auténticos y exclusivos del Caribe.
Samaná no solo vibra.
Samaná marca el ritmo.
