Especialista brasileño advierte sobre el riesgo de las malformaciones arteriovenosas

El jefe del Laboratorio de Anatomía Microcirugía de la Universidad de Sao Paulo (UNIFESP), Feres Chaddad, advirtió sobre el riesgo de padecer las malformaciones arteriovenosas, las que dijo es de un 3 a un 4% al año, porcentaje que considera alto ya que en una década se convierte en un 30 a 40% de personas con este padecimiento.

El neurocirujano brasileño indicó que las malformaciones arteriovenosas son defectos en el sistema vascular y la mayoría de personas con este tipo de malformación puede tener algún o ningún síntoma grave, aunque a veces pueden causar convulsiones o dolores de cabeza. Esta condición puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente que se produzca en el cerebro o en la médula espinal.

La explicación fue parte de la conferencia magistral “Manejo quirúrgico de las malformaciones arteriovenosas, cerebrales supratentoriales”, que impartió desde Brasil por vídeo transmisión en la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, como parte de las actividades de la Séptima Jornada Científica del Hospital Traumatológico Ney Arias Lora.

Según el Jefe del Laboratorio de Anatomía Microcirugía de la Universidad de Sao Paulo, el mayor riesgo de esta condición es una hemorragia y el tratamiento puede incluir cirugía o radiación y debido a que la cirugía puede ser riesgosa, el paciente y doctor deben analizar cuidadosamente la decisión.

Sostuvo que las malformaciones arteriovenosas pueden ser descubiertas por un examen de rutina y hasta por un ataque de epilepsia.

Al hablar a un auditorio lleno de personas, entre estos médicos, estudiantes de medicina y residentes de hospitales, el doctor Chaddad precisó que al momento de proceder a tratar las malformaciones arteriovenosas, lo correcto es que haya un equipo completo de médicos y no un solo galeno.

“Debe ser un equipo conjunto para tratar las malformaciones arteriovenosas y necesitan un tratamiento multidisciplinario, para poder tratar la malformación arterial se debe conocer la historia natural de la malformación y cómo se comporta”, expresó.

Indicó que las estadísticas revelan que el riesgo de padecer esta condición es de un 3 a un 4% al año, porcentaje que considera alto ya que en una década se convierte en un 30 a 40% de personas con este padecimiento.

En lo referente al riesgo de muerte, Feres Chaddad puntualizó que es de 1% al año, mientras que el riesgo de secuelas de morbilidad es de un 2 a un 3% al año, lo que conlleva un 20 o 30% en una década.

Para el especialista brasileño es necesario conocer las características psicológicas y de comportamiento del enfermo, así como los riesgos de los factores relacionados con el paciente y puso de ejemplo la edad alegando que muchas de las malformaciones llegan a los hospitales de Brasil son enfermos con edades de menos de 20 años, o sea, que son enfermos jóvenes.

En ese punto argumentó que la indicación del tratamiento de una malformación arteriovenosa que no va a manifestar sangrado es diferente a la de una persona con la edad por encima de los 80 años “porque no tiene el riesgo de sangrado”.

Dijo que para un mejor tratamiento es necesario saber cuáles otras patologías sufre el afectado, la condición neurológica del enfermo y hasta la ocupación ya que todos los factores influyen.

“No es lo mismo el trabajo de un ingeniero que el de un piloto, y eso no es discriminación”, agregó.

Precisó que las malformaciones arteriovenosas puede ser tratadas por cirugía, radiocirugía, embolización, pero que también el médico actuante simplemente puede “no hacer nada”, esto porque si la historia natural de la enfermedad es mejor que la historia natural del tratamiento entonces se puede tratar.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *