El 46 % de la cartera energética corresponde a iniciativas de energía renovable, mientras la entidad amplía sus esquemas de financiamiento para proyectos de gran escala
SANTO DOMINGO.– El Banco Popular Dominicano mantiene una cartera de financiamiento energético cercana a los US$1,600 millones, incluyendo los proyectos aprobados por su operación en República Dominicana y por Popular Bank Ltd., su filial bancaria en Panamá con licencia internacional.
De ese monto, alrededor de US$1,200 millones corresponden a proyectos aprobados por el Banco Popular en República Dominicana hasta agosto de 2026, de los cuales el 46 % está destinado a iniciativas de energía renovable. A esta cartera se suman aproximadamente US$400 millones correspondientes a proyectos energéticos aprobados por Popular Bank.
Las cifras fueron presentadas por Robinson Bou, vicepresidente ejecutivo de Negocios Empresariales y de Inversión del Banco Popular, durante su participación en el Foro de Economía & Negocios República Dominicana 2026, organizado por Forbes República Dominicana, en alianza con la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).
Bou intervino en el panel “Cimientos para que la inversión eche raíces: financiamiento e infraestructura energética”, donde abordó el papel del sector financiero en la estructuración de proyectos energéticos de largo plazo.

Más capital para la transformación energética
A la cartera de financiamiento se agregan unos US$383 millones correspondientes a inversiones en instrumentos de deuda y participaciones de capital realizadas por AFI Popular, Popular Bank e Inversiones Popular en compañías del sector energético.
Durante su intervención, Bou explicó que el desarrollo de nuevas infraestructuras energéticas requiere combinar diferentes fuentes de capital, especialmente cuando se trata de proyectos de gran escala.
En ese sentido, el Banco Popular ha ampliado sus mecanismos de financiamiento mediante fondos de inversión, instrumentos de deuda, participaciones de capital y estructuras de project finance, además del crédito bancario tradicional.
Estas alternativas permiten canalizar recursos de largo plazo hacia proyectos relacionados con generación, almacenamiento e infraestructura energética.
“La transformación energética del país requiere que las distintas fuentes de capital trabajen de manera conjunta”, afirmó Bou, quien destacó la combinación del financiamiento bancario con el mercado de capitales, los fondos de inversión y el capital privado como parte de las estructuras utilizadas para desarrollar proyectos.
Qué evalúa la banca para financiar estos proyectos
El ejecutivo señaló que los proyectos energéticos que buscan acceder a financiamiento de largo plazo deben demostrar condiciones que permitan reducir los riesgos asociados a este tipo de inversiones.
Entre los elementos considerados figuran la seguridad jurídica y regulatoria, solidez técnica, capacidad para generar flujos financieros estables y experiencia y fortaleza financiera de los promotores.
Estos factores adquieren especial relevancia en proyectos de infraestructura energética debido a sus elevados requerimientos de capital y sus horizontes de recuperación de largo plazo.
El peso de las energías renovables
La participación de proyectos renovables dentro de la cartera energética del Banco Popular forma parte de la estrategia de la entidad vinculada a la banca responsable y al desarrollo sostenible.
El banco es signatario de los Principios de Banca Responsable de las Naciones Unidas, desde cuya perspectiva promueve el financiamiento de iniciativas relacionadas con energía verde y acompaña a sus clientes en la identificación y mitigación de riesgos ambientales.
La entidad sostiene que estas inversiones pueden contribuir a una matriz energética más diversificada y a generar impactos en los ámbitos económico, social y medioambiental.
Con la cartera presentada en el foro, el Banco Popular plantea continuar ampliando el acceso a capital y a estructuras financieras especializadas para proyectos energéticos, en un contexto en el que la infraestructura y la diversificación de las fuentes de generación forman parte de los retos de desarrollo del país.

