Bohío: 60 años contando la historia del turismo dominicano

La revista que nació cuando el turismo apenas comenzaba a dibujarse en República Dominicana llega a seis décadas de circulación y se mantiene como testigo y protagonista de la transformación del destino

Santo Domingo. Mucho antes de que República Dominicana se convirtiera en una potencia turística del Caribe, cuando las grandes cadenas hoteleras todavía no dominaban el paisaje y el turismo apenas comenzaba a ocupar espacio en la agenda nacional, una publicación decidió mirar hacia ese futuro y documentarlo.

Era 1966 cuando Luis Augusto Caminero y Rita Cabrer fundaron Bohío, una revista concebida para informar, analizar y promover una actividad que décadas después se convertiría en uno de los principales motores de la economía dominicana.

Sesenta años más tarde, Bohío llega a su aniversario como decana de la prensa turística nacional, pero también como parte de la memoria documental de la transformación de República Dominicana en uno de los destinos más importantes del Caribe.

Cuando hacer periodismo turístico significaba explorar el país

Los primeros años de Bohío estuvieron marcados por un periodismo que exigía algo más que escribir. Había que salir al territorio, recorrer caminos, descubrir destinos y documentar una industria que todavía estaba en construcción.

La ausencia de infraestructura turística en buena parte del país convertía cada recorrido en una experiencia de exploración. Desde esos escenarios surgieron crónicas, reportajes fotográficos y contenidos que ayudaron a registrar los primeros pasos de una industria que todavía no mostraba la dimensión que alcanzaría posteriormente.

La visión de sus fundadores también trascendió la promoción turística. Rita Cabrer defendió el concepto de “conciencia turística”, entendido como la necesidad de que la sociedad comprendiera el impacto y la responsabilidad que acompañan el desarrollo de esta actividad.

Esa visión contribuyó a convertir a Bohío en un interlocutor reconocido entre empresarios, autoridades y profesionales vinculados al turismo.

Una revista dominicana con pasaporte internacional

En las décadas de 1970 y 1980, mientras República Dominicana comenzaba a fortalecer su presencia en los mercados internacionales, Bohío encontró una manera particular de acompañar esa expansión.

Su formato de bolsillo facilitaba que hoteleros, funcionarios y representantes dominicanos llevaran la publicación a ferias y encuentros internacionales. Era ligera, práctica y diseñada para circular.

A esto se sumó su edición bilingüe en español e inglés, que permitió llevar información sobre el país a turoperadores, inversionistas y profesionales del turismo fuera de República Dominicana.

En un mundo sin redes sociales ni plataformas digitales, un ejemplar de Bohío podía convertirse en una auténtica carta de presentación del destino dominicano.

La estrategia le permitió construir una presencia sostenida en escenarios como la ITB de Berlín y Fitur en Madrid, dos de las grandes vitrinas del turismo internacional.

Durante la ITB de Berlín, la publicación alcanzó incluso el reconocimiento de ser la única revista turística dominicana seleccionada para formar parte del espacio destinado a medios internacionales dentro del stand dominicano.

Bohío y el ecosistema de Ediciones Cabrer

El crecimiento de Bohío estuvo acompañado por otros productos editoriales de Ediciones Cabrer, entre ellos los mapas regionales Find Yourself y la emblemática guía nacional de turismo La Cotica.

Esta última llegó a publicarse en 11 idiomas y obtuvo el aval del Ministerio de Turismo para su distribución como guía informativa del destino dominicano en ferias internacionales.

En conjunto, estas publicaciones conformaron durante años una plataforma impresa utilizada por turoperadores, Oficinas de Promoción Turística y representaciones diplomáticas dominicanas en el exterior.

De la tinta al mundo digital

El siglo XXI encontró a Bohío ante un desafío inevitable: cómo preservar el valor del papel en una industria informativa que comenzaba a migrar hacia internet.

La respuesta fue la transformación.

En 2001, la empresa llevó los contenidos de su guía nacional a internet mediante una alianza con Terra Caribe. Posteriormente llegaron dominicanway.com, en 2006, y bohionews.com, en 2012.

En 2005, la dirección ejecutiva pasó a manos de Reynaldo Caminero, nieto de los fundadores, quien asumió el reto de conducir la publicación hacia una nueva etapa.

Seis años después, en 2011, comenzó una profunda transformación editorial, gráfica y de diseño.

La tradicional revista de bolsillo dio paso a una publicación de mayor formato, papel de alta calidad y una estética más cercana a las revistas de lujo, dando mayor protagonismo a la fotografía, los destinos y el análisis especializado.

El cambio no significó abandonar la esencia de Bohío, sino encontrar nuevas formas de contar la historia de un turismo que también había cambiado.

Los reconocimientos de seis décadas

La trayectoria de Bohío ha sido respaldada por instituciones nacionales e internacionales.

Uno de sus reconocimientos más importantes llegó en 2007, cuando la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur) le otorgó el Premio Nacional de Periodismo Turístico Epifanio Lantigua en la categoría Medio de comunicación del año.

También recibió un pergamino de reconocimiento especial del Senado de la República Dominicana por su trayectoria y su contribución a la comunicación especializada y a la preservación de la memoria histórica del turismo nacional.

En 2016, al cumplir 50 años, la revista fue homenajeada durante la XXX Exposición Comercial de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), donde se destacó su condición de única publicación especializada del país con medio siglo de circulación continua.

Tres años después, en 2019, Bohío recibió en Hidalgo, México, el Premio Pasaporte Abierto, otorgado por la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), en la categoría Medio especializado en turismo destacado.

El reconocimiento internacional se sumó a otros galardones y nominaciones obtenidos por integrantes de su equipo editorial a lo largo de los años.

Una portada que también cuenta la historia

Más que una revista, Bohío se convirtió con el tiempo en un registro de quienes construyeron el turismo dominicano.

Por sus portadas han pasado presidentes de Asonahores, ministros y viceministros de Turismo, ejecutivos de cadenas hoteleras y otros protagonistas de la industria.

La selección de sus figuras de portada respondió a un criterio de mérito y liderazgo, convirtiendo cada edición en una especie de fotografía del momento que vivía el sector.

Así, revisar las páginas de Bohío es también recorrer la historia de las decisiones, inversiones, proyectos y protagonistas que ayudaron a convertir al país en un destino turístico de referencia mundial.

El legado de una familia

La historia de Bohío es también la historia de una familia que convirtió el periodismo turístico en un proyecto de vida.

Lo que comenzó en 1966 con Rita Cabrer y Luis Augusto Caminero evolucionó hacia Ediciones Cabrer y posteriormente hacia la estructura de Specialized Tourism Media Group, manteniendo la producción editorial y ampliando su presencia hacia plataformas digitales.

Tres generaciones después, la publicación continúa combinando la experiencia acumulada durante seis décadas con nuevas herramientas de comunicación.

Su mayor patrimonio, sin embargo, permanece en sus archivos.

Seis décadas de páginas conservan la memoria de cómo República Dominicana pasó de ser un destino turístico emergente a convertirse en una potencia del Caribe.

60 años después, la historia continúa

El aniversario número 60 de Bohío, que será conmemorado en diciembre de 2026, representa mucho más que una celebración editorial.

Es la historia de una publicación que nació cuando el turismo dominicano todavía estaba por descubrirse, acompañó su crecimiento, registró sus transformaciones y sobrevivió a cambios tecnológicos que modificaron para siempre la manera de informar.

Desde las primeras crónicas realizadas en caminos que todavía no aparecían en los grandes mapas turísticos hasta las plataformas digitales que hoy permiten que sus contenidos lleguen mucho más lejos, Bohío ha mantenido una misma misión: contar, preservar y proyectar la historia turística de República Dominicana.

Y quizá ese sea su mayor legado: haber entendido hace 60 años que el turismo no solo necesitaba hoteles, carreteras y promoción.

También necesitaba una memoria.

Y esa memoria quedó escrita en sus páginas.