Especialistas alertan sobre posibles efectos cardiovasculares y metabólicos graves y exigen mayor vigilancia sanitaria
Santo Domingo.– La Sociedad Dominicana de Endocrinología y Nutrición (SODENN) hizo un llamado urgente a las autoridades para suspender la comercialización del suplemento alimenticio Lipodrene en la República Dominicana, tras advertencias internacionales sobre sus potenciales riesgos para la salud.
El presidente de la entidad, William De Jesús Salvador, calificó el producto como altamente peligroso, señalando que representa una amenaza significativa para el sistema endocrino, metabólico y cardiovascular. La advertencia surge luego de que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de México emitiera una alerta sanitaria prohibiendo su distribución en ese país.
De acuerdo con el organismo mexicano, el suplemento contiene sustancias como efedrina, yohimbina y DMAA (1,4-dimetilamilamina), compuestos asociados a efectos adversos severos, incluyendo alteraciones cardiovasculares. Estas sustancias, además, están prohibidas en suplementos alimenticios por su alto nivel de riesgo.
SODENN advirtió que, a pesar de estas restricciones internacionales, el producto continúa comercializándose en el país a través de plataformas digitales, muchas veces acompañado de publicidad engañosa que promete pérdida de peso rápida, aumento de energía y control del apetito sin respaldo científico.
Asimismo, recordaron que la FDA ya había emitido alertas sobre este tipo de compuestos, mientras que la empresa fabricante realizó en el pasado retiros voluntarios del mercado por motivos de seguridad.
El gremio médico enfatizó la necesidad de fortalecer los controles regulatorios, sancionar la comercialización irregular y promover campañas de concienciación ciudadana sobre el consumo responsable de suplementos.
Finalmente, exhortaron a la población a consultar profesionales de la salud antes de ingerir cualquier producto de este tipo y a desconfiar de soluciones “milagrosas” que puedan poner en riesgo su bienestar.
“La salud pública no puede estar subordinada a intereses comerciales”, concluyó la entidad.
